viernes, 19 de diciembre de 2014

¿QUÉ PENSAR DEL MILENARISMO? Parte V



DEL SENTIDO DE LA PALABRA "REINO" EN EL PADRENUESTRO, SEGÚN SANTO TOMÁS DE AQUINO





Fuente: Stat veritas


SANTO TOMAS DE AQUINO: "EL PADRENUESTRO y EL AVEMARÍA COMENTADOS"



Segunda Petición VENGA A NOS TU REINO


Como está dicho, el Espíritu Santo hace que amemos, deseemos y pidamos rectamente. 

Y primeramente causa en nosotros el temor por el que tratamos de que sea santificado el nombre de Dios.

Otro don es el don de piedad. La piedad es propiamente un afecto tierno y devoto al Padre, y también a todo hombre que se halle en la miseria.

Como Dios es ciertamente nuestro Padre, no solamente debemos reverenciarlo y temerlo, sino que también debemos tenerle un amor tierno y delicado. Y este afecto es el que nos hace pedir que venga el reino de Dios. Tit 2, 12-13: "Vivamos en este siglo con piedad y justicia, aguardando la feliz esperanza y la manifestación de la gloria del gran Dios".

Mas se podría preguntar: El reino de Dios siempre ha existido: ¿por qué pues pedimos que venga?

Debemos responder que esto puede entenderse de tres maneras.

A) En primer lugar porque algunas veces un rey tiene tan sólo el derecho del reino o del señorío; y sin embargo aún no se declara el dominio de ese mismo reino porque la gente del reino aún no se le sujeta. Luego su reinado o dominio se declarará cuando la gente del reino se le sujete.

Ahora bien, por sí mismo y por su naturaleza Dios es el Señor de todo. Dan 7, 14: "A Él se le dio el poder, el honor y el reino". Es necesario, por lo tanto, que todo le esté sometido. Pero esto no se ha realizado aún, sino que se realizará al fin del mundo. 1 Cor 15, 25: "Él debe reinar hasta que ponga a todos sus enemigos a sus pies". Por lo cual pedimos y decimos: "Venga a nos tu reino".

Y esto lo pedimos en cuanto a tres cosas: que los pecadores se conviertan y sean salvados por la gracia de Dios; que los pecadores sean castigados en la vida presente para su conversión para que escapen el castigo eterno;  que los pecadores contumaces en impenitencia final sean castigados; y la muerte destruida.

Porque los hombres están sometidos a Cristo de dos maneras: o voluntariamente, o a la fuerza. Como, en efecto, la voluntad de Dios es de tal manera eficaz que se tiene que cumplir totalmente y Dios quiere que todas las cosas se le sometan a Cristo, una de esas dos maneras será necesaria: o sea, que o el hombre haga la voluntad de Dios sometiéndose uno a sus mandatos, y esto es lo que hacen los justos; o que Dios haga con todos su propia voluntad castigándolos, y esto hará con los pecadores y con sus enemigos. Lo cual será en el fin del mundo. Salmo 109, 1: cuando "ponga a tus enemigos de escabel de tus pies".

Por lo cual les es dado a los santos (los justos que viven en el estado de gracia santificante) el pedir que venga el reino de Dios, o sea, que se le sometan aquéllos totalmente.

Mas para los pecadores contumaces es algo horrible, porque el pedir que venga el reino de Dios no es sino que por voluntad de Dios se les someta a los suplicios. Amos 5, 18: "¡ Ay de los [pecadores] que ansían el día del Señor!".

Pero con esto se destruirá la muerte. En efecto, como Cristo es la vida, en su reino no puede existir la muerte, que es lo contrario de la vida. Por lo cual se dice en 1 Cor 15, 26: "El último enemigo en ser destruido será la muerte".

Y esto ocurrirá en la resurrección. Fil 3, 21: "Transformará nuestro vil cuerpo en un cuerpo semejante al suyo glorioso".

B) En segundo lugar el reino de los cielos se llama gloria del paraíso. Ni es de admirar, porque reino no significa sino gobierno. Y se da el mejor gobierno donde nada hay contra la voluntad del gobernante. Ahora bien, la voluntad de Dios es la salvación de los hombres, porque El quiere que [todos] los hombres se salven (cf. 1 Tim 2, 4). Y esto será principalmente en el paraíso, donde no habrá nada contrario a la salvación de los hombres.

Mt 13, 41: "Los ángeles quitarán de su reino todos los escándalos". Mas en este mundo hay muchas cosas contrarias a la salvación de los hombres. Así es que cuando pedimos "Venga a nos tu reino" oramos para ser partícipes del reino celestial y de la gloria del paraíso.

Y este reino es sobremanera deseable por tres motivos. Primeramente por la soberana justicia que en él hay. Isaías 60, 21: "Tu pueblo: todos justos". Y si bien aquí los malos están mezclados con los buenos, allá no habrá ningún malo y ningún pecador.

También por su perfectísima libertad. Pues aquí no existe la libertad, aunque todos naturalmente la desean; pero allá habrá libertad plena contra toda clase de esclavitud. Rom 8, 21: "La criatura misma será liberada [de la esclavitud] de la corrupción". Y no sólo serán todos libres sino que también serán reyes: Apoc 5, 10: "Nos hiciste reyes para nuestro Dios".

La razón de ello es que todos tendrán la misma voluntad con Dios; y Dios querrá todo lo que los santos quieran, y éstos lo que Dios quiera: de modo que al hacerse la voluntad de Dios se hará la de ellos. Y por lo mismo todos reinarán, pues se hará la voluntad de todos, y el Señor será la corona de todos. Isaías 28, 5: "En aquel día el Señor de los ejércitos será corona de gloria y diadema de gozo para el resto de su pueblo".

También por su maravillosa plenitud [de bienes]. Isaías 64, 4: "Ningún ojo ha visto, sino sólo Tú, oh Dios, lo que has preparado para los que te están aguardando".
Salmo 102, 5: "El es el que sacia con sus bienes tus deseos".

Y adviértase que el hombre hallará todo en solo Dios más excelentemente y más perfectamente que todo cuanto encuentre en el mundo. Si buscas el deleite, el supremo deleite encontrarás en Dios; si riquezas, en El encontrarás toda la abundancia que da su razón de ser a las riquezas; y así en cuanto a lo demás. Dice San Agustín en sus Confesiones: "Cuando el alma fornica alejándose de ti, fuera de ti busca las cosas puras y límpidas que no encuentra sino cuando vuelve a ti".

C) El tercer motivo [de pedir a Dios que venga su reino] es que algunas veces reina en este mundo el pecado. Y esto ocurre cuando el hombre está de tal manera dispuesto que sigue inmediatamente y hasta el final su inclinación al pecado. Dice el Apóstol en Rom 6, 12: "Que no reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal"; sino que Dios debe reinar en tu corazón. Isaías 7, 7: "Sión, reinará tu Dios". Y esto ocurre cuando está presto a obedecer a Dios y a observar todos sus mandamientos.

Así es que cuando pedimos que venga el reino de Dios, pedimos que no reine en nosotros el pecado, sino Dios.

Por esta misma petición llegaremos a la bienaventuranza, de la que se dice en Mt 5, 4: "Bienaventurados los mansos". En efecto, según laprimera explicación [del "venga a nos tu reino"], por desear el hombre que Dios sea el Señor de todos, no se
venga de la injuria que se le infiera, sino que se la deja a Dios. Porque si te vengaras, no desearías que viniese su reino.

Y según la segunda explicación, si esperas su reino, o sea, la gloria del paraíso, no debes preocuparte si pierdes los bienes de este mundo.

Asimismo según la tercera explicación, si pides que Dios reine en ti y su Cristo, como El fue mansísimo, también tú debes ser manso. Mt 11, 29: "Aprended de Mí
que soy manso". Hebr 10, 34: "Con alegría aceptasteis el despojo de vuestros bienes".
______________________________________

Para el mayor teólogo de todos los tiempos, la palabra "reino" del Padrenuestro nunca se relaciona con el supuesto reino milenario de Cristo. 
El reinado de Cristo visible por mil años en la tierra es una idea que no existe en la teología de Santo Tomás de Aquino.

NEO-FSSPX: COMUNICADO ACERCA DE LAS REUNIONES "INFORMALES"


COMUNICADO DE MÉNZINGEN ACERCA DEL ENCUENTRO "INFORMAL" CON EL CARD. BRANDMULLER, EL 5 DE DICIEMBRE





DICI (Hemos destacado parte del texto en color rojo)


Alemania: encuentro informal con el cardenal Brandmuller


El 5 de diciembre de 2014, el cardenal Walter Brandmuller, presidente emérito del Comité pontifical de ciencias históricas, se reunió con Monseñor Bernard Fellay, Superior general de la FSSPX, acompañado de varios sacerdotes. La reunión se llevó a cabo en el Seminario Herz Jesu de Zaitzkofen, en Baviera.

Este encuentro tuvo lugar tras la reunión del 23 de septiembre de 2014 en Roma, donde de común acuerdo se decidió continuar las discusiones doctrinales “en un marco amplio y menos formal que el de los precedentes intercambios”. Su tema fue el concilio y su autoridad magisterial. 

La finalidad de estas discusiones es hacer conocer mejor la Fraternidad y las obras de la Tradición ante las autoridades de la Iglesia, exponiendo las graves objeciones y los puntos de divergencia que permanecen en lo que concierne al concilio Vaticano II y sus reformas. En esta perspectiva, se prevén otras dos reuniones en los próximos meses, una en el seminario Santo Cura de Ars en Flavigny (Francia), el otro en el seminario Santo Tomás de Aquino de Winona (USA).



Otra reunión "informal".

jueves, 18 de diciembre de 2014

ACERCA DE LA CONSAGRACIÓN DE RUSIA AL CORAZÓN INMACULADO Parte IV

MONS. LEFEBVRE Y LA CONSAGRACIÓN DE RUSIA AL CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA




Monseñor Lefebvre siempre pensó que la Consagración de Rusia debía realizarse:

La Santísima Virgen desea que Rusia sea consagrada a su Corazón Inmaculado. ¿Por qué? Para que su hijo reine en Rusia. Para que el reinado de Nuestro Señor Jesucristo regrese a ese país que ahora está entregado a Satanás, el instrumento de Satanás para destruir el reinado de Nuestro Señor Jesucristo en toda la humanidad, en el mundo entero. Entonces la Santísima Virgen, Ella, que aplasta la cabeza de la Serpiente, Ella, que lucha contra Satanás, sabe que es allí que hay que traer la bendición de Dios. Es por eso que Ella pidió que Rusia sea consagrada a su Corazón Inmaculado. Ella quiere ser la Reina de Rusia, para hacer reinar allí a su Hijo.  Sermón, Pascua, 22 de abril de 1984.

Y con el objetivo de poner fin a este asalto infernal, ¿no convendría obedecer el deseo explícito de la Virgen María en Fátima, de consagrar nominalmente a Rusia a su Corazón Inmaculado? Carta de Mons. Lefebvre al Card. Ratzinger, 17 abril 1985.

Si los obispos con el papa consagran Rusia a la Virgen Santísima de Fátima -al Inmaculado Corazón de María- ellos temen que los comunistas se pongan furiosos. Y ahora, con el ecumenismo, ellos quieren ser amigos de los comunistas, y es muy difícil ser amigos de los comunistas y hacer la consagración. El papa tiene miedo. Tiene miedo. Entrevista a Mons. Lefebvre, 27 de abril de 1986 en St. Michael's Mission, Atlanta.

María pidió que el papa y todos los obispos que consagraran el mundo, y más particularmente Rusia, a su Corazón Inmaculado y al Corazón de Jesús. No lo hacen. Se niegan a hacer lo que María pide. Hay una verdadera oposición a la Virgen María porque la Virgen María no es ecuménica. Sermón 14 mayo de 1989, Pentecostés.


CONSAGRACIÓN DE RUSIA AL CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA, REALIZADA POR MONS. LEFEBVRE EN FÁTIMA EL 27 DE AGOSTO DE 1987


En agosto de 1987, al ver que la crisis de la Iglesia no cesaba de agravarse en castigo por la desobediencia de la jerarquía, Monseñor Lefebvre fue en peregrinación a Fátima con sus principales colaboradores. El día 27, después de la Misa celebrada ante 2000 fieles, el fundador de la FSSPX hizo la siguiente consagración de Rusia al Corazón Inmaculado de María: 

Prosternados al pie de vuestro trono de gracia, oh Reina del Santísimo Rosario, nos proponemos cumplir, en cuanto está de nuestra parte, los pedidos que has expresado al venir hace 70 años apareciéndote a nosotros sobre esta tierra.

Los abominables pecados del mundo, las persecuciones dirigidas contra la Iglesia de Jesucristo, más todavía, la apostasía de las naciones y de las almas cristianas, y, finalmente, el olvido por parte de la mayoría de los hombres de tu maternidad de gracia destrozan tu Corazón doloroso e Inmaculado, tan unido en su Compasión a los sufrimientos del Sagrado Corazón de tu divino Hijo.

Con el fin de reparar tantos crímenes, Tú has pedido el establecimiento de la devoción reparadora a tu Corazón Inmaculado. Con la finalidad de detener los flagelos de Dios que has predicho, te constituiste en la mensajera del Altísimo para requerir del Vicario de Jesucristo, unido a todos los Obispos del mundo, la consagración de Rusia a tu Corazón Inmaculado. Desgraciadamente, no han tenido en cuenta todavía tu mensaje.

Por esto, a fin de anticipar el dichoso día en que el Soberano Pontífice accederá por fin a los requerimientos de tu divino Hijo, sin atribuirnos una autoridad que no nos pertenece, mas penetrados de solicitud por la suerte de la Iglesia universal, por una humilde súplica dirigida a tu Corazón Inmaculado, y unidos a todos los Obispos, sacerdotes y creyentes fieles, nos hemos resuelto a responder por nuestra parte a los pedidos del Cielo.

Dígnate, pues, oh Madre de Dios, aceptar en primer lugar el acto solemne de reparación que presentamos a tu Corazón Inmaculado por todas las ofensas con que él, junto al Sagrado Corazón de Jesús, es destrozado por parte de los pecadores y de los impíos.

En segundo lugar, en cuanto está en nuestro poder, damos, entregamos y consagramos Rusia a tu Corazón Inmaculado: te suplicamos, en tu maternal misericordia, tomar esta nación bajo tu poderosa protección, hacerla dominio tuyo en el cual reines como Soberana, hacer de esa tierra de persecución una tierra de elección y de bendición. Te conjuramos a que sometas a ti tan bien esta nación que, convertida de su impiedad legal, llegue a ser un nuevo reino para Nuestro Señor Jesucristo, una nueva herencia para su dulce cetro. Que convertida también de su antiguo cisma, regrese a la unidad del único redil del Pastor eterno, y que sometida así al Vicario de vuestro divino Hijo, llegue a ser una ardiente apóstol del reinado social de Nuestro Señor Jesucristo sobre todas las naciones de la tierra.

Te suplicamos además, oh Madre de misericordia, por este milagro tan espléndido de tu omnipotencia suplicante, que manifiestes al mundo la verdad de tu mediación universal de gracia. Dígnate en fin, oh Reina de la paz, conceder al orbe la paz que el mundo no puede dar, la paz de las armas y la paz de las almas, la paz de Cristo en el Reino de Cristo, y el Reino de Cristo por el reino de tu Corazón Inmaculado, Oh María, amén. 

EL SEMINARIO DE LA FSSPX DE USA RIFA UN MERCEDES DE 30.000 DÓLARES.-


  • ¡Gane un Mercedes-Benz C300 4matic 2014!
  • El fin de semana de las Ordenaciones: Junio 13 de 2015
  • Un boleto gratis por cada cinco comprados.
  • Apoye a la formación de sacerdotes Católicos.
  • ¿Cómo participar?
    • Mediante cheque.
    • Tarjeta de credito/debito.

Cada boleto cuesta 100 dólares, por cada 5 boletos le regalan uno más.




"No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos y la soberbia de la vida, no es del Padre sino del mundo" 1Juan 2, 15 - 16


miércoles, 17 de diciembre de 2014

ACERCA DE LA CONSAGRACIÓN DE RUSIA AL CORAZÓN INMACULADO Parte III



¿Ha Realizado ya algún Papa la Consagración de Rusia?


Por el R. P. Gérard Mura, FSSPX
Texto extraído del libro Fátima Roma Moscú, pp. 33-37


 


Fuente: Biblia y Tradición (extracto)


¿Ha Realizado ya algún Papa la Consagración de Rusia? Requisitos para la Consagración

La petición de consagrar Rusia no fue cumplida por Pío XI. En cambio, Pío XII y Juan Pablo II han hecho varios intentos de cumplir lo solicitado por el Cielo. ¿Han correspondido realmente estos intentos de consagración al pedido de María, o todavía está pendiente la consagración tal como la pidió Nuestra Señora? Para poder contestar a esta pregunta es necesario exponer brevemente los requisitos exactos para la consagración de Rusia que María Santísima indicó el 13 de junio de 1929 en la aparición a Sor Lucía, en Tuy.

1. El Papa debe consagrar Rusia al Inmaculado Corazón de María. Rusia, por ende, tiene que ser el propio y único objeto de la consagración. Una consagración del mundo con la sola mención de Rusia no es suficiente. Rusia debe ser explícitamente nombrada. Es inimaginable que una consagración sea eficaz sin la expresa denominación del sujeto a consagrar. El sólo encomendar confiadamente Rusia a María, no es suficiente; tiene que tratarse de una verdadera consagración.

2. Todos los obispos tienen que efectuar la consagración en unidad con el Papa y simultáneamente, ya sea unidos ante el Papa o cada obispo en forma solemne en su diócesis. El Papa debe ordenar esta co-ejecución. Solamente así se constituye la consagración como verdadero acto de la Jerarquía Eclesiástica.

3. La consagración debe ser suficientemente solemne y tener carácter público de resonancia mundial.

4. El Papa y los obispos deben asociar solemnemente al acto de consagración un acto (con oración) de expiación o reparación por las ofensas al Corazón Inmaculado de María.

5. El Papa debe comprometerse también a promover oficialmente la Devoción de los cinco Primeros Sábados del Mes en desagravio al Corazón Inmaculado de María.

Al repasar estos requisitos precisos resulta evidente que, hasta el día de hoy, ningún Papa ha cumplido completamente con la consagración de Rusia tal como la pide el Cielo.

Examinando los intentos de los Papas de llevar a cabo esta consagración, veremos por qué la consagración de Rusia al Corazón Inmaculado aún está pendiente.

Pío XII efectuó una consagración al mundo al Inmaculado Corazón de María el 31 de octubre de 1942. Fue, sin embargo, una consagración del mundo y no de Rusia.

Se debe diferenciar muy bien entre el deseo del Cielo de la consagración de Rusia y el pedido del Cielo de la consagración del mundo (con especial mención de Rusia) y las respectivas promesas para cada caso. Son dos consagraciones, cada una con una promesa distinta del Cielo. Para la consagración del mundo, se prometió adelantar el término de la guerra mundial; y, para la consagración de Rusia, la conversión de ese país.

En las apariciones a Lucía, en Fátima y en Tuy, la Virgen María pidió solamente la consagración de Rusia. Habiendo resultado infructuosas las reiteradas peticiones hechas a la Santa Sede en este sentido, el obispo de Leiria-Fátima, Monseñor Da Silva, optó por rebajar los pedidos del Cielo: exhortó a Sor Lucía a pedir la consagración del mundo con mención de Rusia. Desde el punto de vista diplomático es mucho más simple cumplir esta petición. Los obispos de Portugal tenían noticia, a través de la venerable estigmatizada Alexandrina María Da Costa (fallecida el ¡13 de octubre! de 1955) de la petición del Señor de consagrar el mundo al Corazón de María. El obispo Da Silva quiso, en esta coyuntura, sustituir el pedido de la Santísima Virgen de Fátima por una consagración del mundo combinándola, por su propia iniciativa, con la mención de Rusia.

Ante esto, Sor Lucía rezaba intensamente, ya que no sabía si podía cambiar las palabras de la Madre de Dios. Fue entonces cuando, el 22 de octubre de 1940, se le apareció Nuestro Señor y le dijo que, por la consagración del mundo con la mención de Rusia hecha por el Papa, Él acortaría los sufrimientos de la guerra. Sin embargo, no prometió la conversión de Rusia, como lo hizo notar expresamente Sor Lucía. La consagración del mundo con mención de Rusia, en el contexto de todo el mensaje de Fátima es, por ende, algo de segundo orden.

Y el Papa Juan Pablo II, ¿ha efectuado la consagración de Rusia? Podría pensarse que sí, ya que realizó tres intentos. En primer lugar, el Santo Padre realizó el sólo la consagración en Fátima, el 13 de mayo de 1982; luego, el 16 de octubre de 1983, en Roma, rodeado de los Padres del Sínodo Episcopal; y por último, el 25 de marzo de 1984, en Roma, luego de haber hecho una petición epistolar a los obispos para que se le unieran. En los tres intentos usó el mismo texto de oración, salvo modificaciones insignificantes.

En esta fórmula de consagración empleada, Rusia no aparece como objeto exclusivo y verdadero de la consagración, sino que se trata siempre de una consagración del mundo. Sor Lucía ha recalcado reiteradamente que esta fórmula no satisface el pedido de la Madre de Dios y que, por lo tanto, no se ha cumplido con el pedido del Cielo. Otros de los requisitos citados tampoco fueron cumplidos.

Podría objetarse que nuestro punto de vista es de mira estrecha. ¿Hace acaso Dios depender la salvación de continentes enteros sólo por el cumplimiento de algunos detalles formales? … las causas del no-cumplimiento tienen raíces muy profundas.

Entre los fieles conservadores a menudo se objeta: ¿qué pasaría si los obispos se negasen a participar del acto de consagración? El Papa debe, según el deseo del Cielo. ordenar la participación de los obispos. Pero en caso de que muchos obispos se negasen, aun así el Papa habría hecho lo necesario y parece que esto sería suficiente para cumplir las exigencias del Cielo. Incluso si muchos obispos se negaran, no obstante se alcanzaría el carácter público necesario del acto de esta consagración.

¿Por qué Dios hace depender la salvación del mundo de un acto tan sencillo e insignificante?

La insignificancia de la consagración debe poner de manifiesto la eficacia de María en la conversión realizada.

Desde el punto de vista humano, el acto que Dios pide para la conversión de Rusia no tiene proporción alguna con el efecto prometido. Sin embargo, será precisamente esto lo que destacara ante todos los hombres la gran conversión como un hecho sobrenatural. Además, como la consagración, según la petición de María, debe tener un carácter público y mundial, también el conocimiento del advenimiento sobrenatural de la conversión será accesible a todos los hombres. Justamente, por esta falta de proporción, el gran papel de María como Mediadora de Todas las Gracias, brillará ante todos los hombres en su plena grandeza, como también se pondrá de manifiesto su victoria sobre el demonio.

ACERCA DE LA CONSAGRACIÓN DE RUSIA AL CORAZÓN INMACULADO Parte II

¿SE HARÁ LA CONSAGRACIÓN DE RUSIA ALGUNA VEZ?


 


No hay duda alguna: este acto solemne y público de reparación y de consagración de Rusia será efectuado un día por un Papa que ordenará a todos los obispos unirse a él.


LOS MENSAJES DEL CIELO:

Comunicación de Nuestro Señor a Sor Lucía, en agosto de 1931 en Rianjo:

Sor Lucía relató varias veces esta revelación de Rianjo, que tiene una importancia capital en la economía del mensaje de Fátima, dado la persistente negativa de los Papas sucesivos de obedecer el pedido del Cielo:

▪ Carta de 1936 de Sor Lucía al Padre Gonçalves:

Más tarde, por medio de una comunicación íntima, Nuestro Señor me dijo quejándose: “¡Ellos no quisieron escuchar mi pedido! …Como el rey de Francia, ellos se arrepentirán y lo harán, pero será tarde. Rusia habrá extendido ya sus errores por el mundo, provocando guerras y persecuciones contra la Iglesia. El Santo Padre tendrá mucho que sufrir”.

▪ Entrevista del 3 de febrero de 1946 con el Padre Jongen : « En 1931, en Rianjo, donde por órdenes de mis superiores fui a descansar un mes, escribí una carta a Su Excelencia el obispo de Leiria, insistiéndole sobre este mismo pedido, y le mencioné las palabras de Nuestro Señor: “Como el rey de Francia, ellos no escucharán mis pedidos; el Santo Padre consagrará Rusia, pero será tarde”.

Comunicación de Nuestro Señor a Sor Lucía durante la primavera de 1936:

"Pero, Dios mío (dijo sor Lucía), el Santo Padre no me creerá si Vos no lo movéis por una inspiración especial”.

Respuesta: "¡El Santo Padre! Rezad mucho por el Santo Padre. Él la hará, ¡pero será tarde! Sin embargo, el Corazón Inmaculado de María salvará Rusia, ésta la ha sido confiada”.


LAS AFIRMACIONES DE SOR LUCÍA:

Me limito a relatar tres afirmaciones fuertes y claras de Sor Lucía, que nos muestras que ella jamás dudo que el acto de reparación y de consagración de Rusia sería efectuado un día:

▪ Cuando en 1946 John Haffert le preguntó a Sor Lucía si la conversión de Rusia seguiría ciertamente a la consagración de esta nación, la vidente declaró: “Sí, esto es lo que Nuestra Señora prometió. Esto sucederá”.

▪ Cuando el Padre McGlynn, en febrero de 1947 quiso saber si la promesa de la conversión de Rusia era absoluta o condicional, Sor Lucía respondió: Al fin”, en el texto del secreto, significa que es absoluta”.

▪ Cuando el Padre Alonso le preguntó sobre lo que dijo Nuestro Señor: “El Papa consagrará Rusia, pero será tarde”, la vidente le indicó que La consagración de Rusia y también el triunfo final del Corazón Inmaculado de María que él realizará, son absolutamente ciertos y se realizarán a pesar de todos los obstáculos”.

P. Fabrice Delestre.

Fuente (el texto se ha extractado).  

martes, 16 de diciembre de 2014

ACERCA DE LA CONSAGRACIÓN DE RUSIA AL CORAZÓN INMACULADO Parte I

Cronología de cuatro campañas de ocultamiento: La desinformación sobre la Consagración de Rusia



Fuente (extracto): FATIMA.ORG 

Consagración y conversión
En la tercera de Sus seis apariciones en Fátima, el 13 de julio de 1917, la Santísima Virgen dijo a los tres niños pastores que volvería para pedir la Consagración de Rusia a Su Inmaculado Corazón. Nuestra Señora enfatizó la importancia de ese pedido, que fue acompañado por una terrible advertencia:
‘Si atendieran mis peticiones, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá que sufrir mucho, varias naciones serán aniquiladas. Por fin, Mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre Me consagrará a Rusia, que se convertirá, y será concedido al mundo algún tiempo de paz.’
Estas son las palabras de la Madre de Dios, como las relató la Hermana Lucía en sus memorias sobre las apariciones, publicadas por primera vez en los 40.

El pedido se hace
En junio de 1929, Nuestra Señora se apareció a la Hermana Lucía en su convento en Tuy, España. Como lo había prometido, la Santísima Virgen pidió la consagración que Ella había mencionado 12 años antes en Fátima. Las palabras de Nuestra Señora quedaron registradas en las memorias de la Hermana Lucía:
Ha llegado el momento en que Dios pide al Santo Padre que haga, en unión con todos los Obispos del mundo, la consagración de Rusia a Mi Inmaculado Corazón, prometiendo salvarla por este medio. Son tantas las almas que la justicia de Dios condena por pecados cometidos contra Mí, que vengo a pedir reparación; sacrifícate por esta intención y reza.

Nuestro Señor agrega una advertencia
Dos años más tarde, en el verano de 1931, la urgencia del pedido quedó resaltada por otra visita. Esta vez, Nuestro Señor mismo habló a la Hermana Lucía, y le transmitió una advertencia sobre la consagración de Rusia:
Participa a Mis ministros que, en vista de que siguen el ejemplo del Rey de Francia, en la dilación de la ejecución de mi petición, también lo han de seguir en la aflicción.
Esa fue una referencia a Luis XIV, quien faltó a la consagración de Francia al Sagrado Corazón de Jesús, y más tarde su descendiente Luis XVI fue destronado por la Revolución Francesa y decapitado en 1793.

La Hermana Lucía urge a la acción
A principios de 1935, la Hermana Lucía escribió a su confesor, Padre Bernardo Gonçalves, para contestar algunas preguntas que él le había enviado sobre la consagración de Rusia: “Respecto al tema de Rusia, pienso que agradaría mucho a Nuestro Señor si trabaja para hacer cumplir al Santo Padre Sus deseos... Pienso que eso debiera ser exactamente como lo pidió Nuestro Señor...”  

Otra advertencia
En la primavera de 1936, Nuestro Señor dijo a la Hermana Lucía que la conversión de Rusia solo ocurriría cuando fuera pública y solemnemente consagrada al Inmaculado Corazón de María por el Papa, junto con todos los obispos del mundo. Nuestra Señora vino a decirle a la Hermana Lucía que a menos que “esa pobrecita nación” fuera consagrada como había sido pedido, Rusia se volvería el instrumento del castigo mundial.

Una consagración — pero no como se había pedido
En octubre de 1942, en lo más recio de la IIa. Guerra Mundial, el Papa Pío XII llevó a cabo una consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María. El no hizo mención de Rusia, ni participó ninguno de los obispos del mundo en la ceremonia. En la primavera siguiente, como la guerra continuaba, Nuestro Señor dijo a la Hermana Lucía que la paz mundial no resultaría de esa consagración del Papa, pero que la guerra se acortaría.

lunes, 15 de diciembre de 2014

ACERCA DE MONS. WILLIAMSON: ¿DON QUIJOTE CONTRA LOS MOLINOS? ¿O LOS AGITADORES “INVESTIDOS” DE UNA MISIÓN? POR ADRIEN LOUBIER (SOUS LA BANNIERE)

“Domine libera animam meam a labiis iniquis et a lingua dolosa” (Salmo 119)
Señor, libra mi alma de los labios inicuos y de la lengua dolosa”

De tiempo en tiempo, se desencadenan campañas de denigración y de calumnias contra personas conocidas. Múltiples causas pueden ser el origen, desde los simples celos hasta la buena fe equivocada, o bien, críticas y debates que se exaltan hasta perder la mesura.
O también la simple tontería que se toma en serio, como Don Quijote; ¡o tal vez algunas “influencias” cuidadosamente disimuladas detrás de 3 puntos!
Si somos el objeto de este género de campaña, a veces es preferible callarse. Pero cuando estas calumnias dañan la reputación y el honor de un personaje público que conocemos y estimamos, es necesario entonces tomar la pluma, saltar al ruido y hacer justicia de los errores cometidos y de los ataques públicos que resultan de ellos.

Monseñor Williamson acusado de ser masón.
Amigos me facilitaron unas fotocopias de un artículo aparecido en el boletín n° 33 de “La voz de los Francos Católicos” de julio de 2014; director Bruno Saglio, de las Ediciones Saint Rémi.
Es un panfleto de unas 30 páginas, en las cuales podemos leer las frases siguientes, ¡presentadas como certitudes! Las cito:
Subtítulo página 14: “Una reacción dirigida por un agente del enemigo: Mons. Williamson”.
Subtítulo página 22: “El blasón episcopal del ex anglicano: una firma digna del Enemigo”.
Página 25: “…Monseñor Williamson sólo puede ser un enemigo infiltrado en la Tradición para una razón muy precisa, ya definida en el siglo XIX por el luciferino ex canónigo Roca: neutralizar para hacerla desaparecer, por absorción en la Contra Iglesia Conciliar”.
Página 27: “Un obispo, antiguo anglicano, R+C (Rosacruz), fabianista, masón, nazi, debe ser perseguido sin tregua”.
Me he infligido el doloroso trabajo de leer estas 30 páginas, cuya inspiración es por momentos reconocible por su estilo y su método: ataque en todos los aspectos, mezcla artística de verdadero y falso para acreditar lo uno por el otro, delirio mental y verbal de suposiciones y de afirmaciones sin prueba… Algunas menciones de nombres en el corazón de este artículo me parece que indican a uno de los inspiradores de este panfleto, pero no quiero mencionarlo para no darle publicidad.
Por lo tanto, vale la pena resumir aquí las pretendidas demostraciones de este tejido de calumnias, limitándome a lo que presentan como “fundamento” de los horrores que despotrican sobre Mons. Williamson, y responderles, lo que es bastante fácil.

Primer argumento: es un Inglés
¡Monseñor Williamson es inglés! De la “pérfida Albión”, “En la que Lucifer ha puesto todas sus complacencias” (…) “que sangra hoy a toda la tierra para imponer el Nuevo Orden Mundial!1
Esto es muy verdadero. Pero entonces deducen:
“¡He aquí Inglaterra, de donde salió Monseñor Williamson!” (¡en la línea siguiente!)
Esta asimilación, que es además anglófoba, parece estar marcada con una especie de racismo, que muestra un simplismo de primate.
Ésta consiste en acumular sobre la cabeza de este obispo, todos los crímenes de la pérfida Albión (que son muy conocidos), ¡y a hacerlo responsable de ellos por el simple hecho de su nacimiento!
Es un absurdo, bajo la pluma de los franceses a los cuales podríamos, con la misma verosimilitud, imputar todos los crímenes de la Francia actual, ¡simplemente por el hecho de su nacimiento!
En todo caso, si yo acusara al autor de este triste panfleto, de tener el espíritu de los derechos del hombre por el solo hecho de que es francés, salido de la patria que los proclamó en 1789, ¡la acusación tendría el mismo valor… o no valor!
Después de todo, Inglaterra fue, durante siglos, “La Isla de los Santos”. Desgraciadamente ella cayó en la herejía y el mundialismo.
Y si Francia es la primogénita de la Iglesia, el espectáculo que ella da al mundo en nuestro tiempo, no parece más glorioso.
Que un francés hoy en día se regodee de su nacionalidad para fustigar a un obispo por haber nacido inglés, y deducir de ello que es un “enemigo de la Iglesia”, muestra un chauvinismo ridículo y perfectamente injustificado.

Segundo argumento: ¡Monseñor Williamson es anglicano!
Argumento contundente que niega las “conversiones”. Pues nuestro autor no duda:
“Es totalmente inconveniente que la última resistencia esté bajo el control de un inglés, que además, es un converso del anglicanismo” 2.
Sigue un arañazo a Mons. Lefebvre (de pasada), cuyo error fue de “confiar altas responsabilidades a convertidos recientes”, lo que “constituye ni más ni menos que una gran imprudencia”.
Y nuestro pomposo autor se erige así en juez de la conversión de Monseñor Williamson, con tanta decisión afirmativa como para apreciar “la imprudencia” del fundador de Ecône.
Se introduce así la duda y penetran en el fuero interno de la manera más grave. Como si el hecho de haber sido anglicano y de haberse convertido, no lo pudieran hacer semejante a tantos otros anglicanos convertidos que son los ornamentos de la Iglesia Católica.
A pesar de la pobreza de mi cultura, recuerdo algunos nombres de anglicanos convertidos, como:
El Cardenal John Henry Newman, 1801/1890, fundador del Oratorio.
El Padre Faber, uno de mis autores místicos preferidos que ilustró a la Iglesia en el siglo XIX.
Chesterton, que ilustró el siglo XX con su pluma apologética y mordaz.
Monseñor Robert Hugh Benson, autor del “Señor del mundo”, libro que todos deberían leer y meditar.
¡He aquí algunos estantes de mi biblioteca que habrá que expurgar si se pone en duda las conversiones anglicanas!
Pero de qué valen las afirmaciones perentorias de nuestro autor, que nos pasea en largas páginas entre diversos autores o sociedades masónicas, acusando a Monseñor Williamson de haberlas conocido o frecuentado, sin jamás proveer referencias verificables. Es una verdadera tarta de vómitos que no perdona ni la moral, evocando contactos anteriores a la conversión y concluyendo una supuesta pertenencia a la secta de los Fabianos ¡puesto que él es inglés!
Un verdadero tejido de fábulas.
Así, por ejemplo, antes de su conversión, y estando rumbo a ella, Richard Williamson tuvo relaciones de cortesía con un periodista inglés, Malcolm Muggeridge. De allí se deduce que:
El padre de éste fue Fabianista. Por lo tanto, el mencionado Muggeridge fue Fabianista. Por lo tanto, él fue el mentor de Richard Williamson. Por lo tanto, ¡Richard Williamson es Fabianista!
Con esta sucesión de por lo tanto, nosotros podríamos poner a París en una botella ¡y vilipendiar públicamente a cualquiera de nosotros! Sobretodo buscando en un pasado de hace 30 o 40 años, ¡antes de la conversión!
Y omitiendo cuidadosamente la evolución del mencionado Muggeridge que lo condujo a su conversión, ¡y al hecho que murió católico!
Pero no terminamos con esto de fustigar los ataques amargos de los que rebosa este triste libelo.
Así, por ejemplo, en la página 30, bajo la forma interrogativa, nuestros calumniadores introducen la duda sobre el bautismo de Richard Williamson: ¿fue bautizado anglicano?, lo que podría ser inválido, así como su ordenación y consagración…
Por desgracia para nuestros mentirosos, luego de su conversión, yo sé que él fue “rebautizado bajo condición”.

Tercer argumento: El blasón episcopal de Monseñor Williamson.
 Este argumento pone en evidencia la incompetencia notoria de nuestro autor en materia de heráldica.
El signatario de este artículo es Ernest Larisse, conocido por haber traducido en 2009 el libro de W. Guy Carr: “La Conspiración internacional”. ¡Y es presentado como especialista de la masonería!
¡Se culpa a Monseñor Williamson de haber puesto en su blasón una rosa y una cruz!... una rosa inscrita sobre un pentágono… y, para colmo, un pentágono invertido, deduciendo que él es “Masón, habiendo llegado al grado 18 de la masonería…
Se le acusa igualmente de ser influenciado por la Mesa Redonda… y descubren “una muy grande semejanza, por no decir identidad, entre la Rosa del blasón episcopal de Monseñor Williamson y la rosa del blasón de Martín Lutero, ¡iniciado Rosa Cruz”!





FIG. 1.- Blasón de Mons. Williamson de 1988
"En azur, un leopardo de oro lampasado  de gules, armado de plata, blandiendo horizontalmente en su pata diestra una espada con puño de oro, en punta, una cruz con flor, de plata, en su centro una rosa de gules flechada de oro"

Hay que recordar que en la heráldica episcopal, la rosa no es una innovación. Si examinamos el Diccionario armorial del episcopado francés (1200-2000) de Jean Jacques Lartigue (520 páginas y 5903 obispos citados), ¡encontramos 151 escudos que portan una o varias rosas heráldicas! Sin olvidar dos o tres Papas.
Nuestro “especialista” de la masonería, ¿verá allí una proliferación de rosa cruces?
¡El blasón de Monseñor Williamson lleva una rosa, y una cruz!
Por lo tanto, él es un “rosacruz”. Por lo que nuestro heraldista “especialista” de la masonería, deduce ¡“por lo menos” el grado 18 de iniciación de este obispo!
 

Diseño inglés.                           Diseño Francés.
"Rosa mystica: ora pro nobis" (Si creo esto, las letanías de la Santísima Virgen ¿fueron compuestas tal vez por F.·. M.·.?)
¡Lo que no deja de inquietarme!
Pues, cuando se ponen rosas en el altar de Nuestra Señora, bajo la sombra de la Cruz que domina el Tabernáculo, no puedo dejar de tener sospechas, rápidamente transformadas en certeza, de que fue un masón (¿de qué grado?) disfrazado de “falso” católico, quien las puso, según el primer especialista de la masonería.

La rosa heráldica y la rosa masónica.
¡Pero lo más cómico reside en la incompetencia de nuestro pretencioso heraldista!
La heráldica es una ciencia precisa, cuyo origen se remonta a la alta edad media. La rosa es allí un “mueble” que encontramos frecuentemente en los escudos de armas desde el siglo XI. Ella comporta siempre “cinco pétalos”, generalmente “de gules” (es decir, roja) (fig. 2).
Estos cinco pétalos permiten naturalmente a los fantasiosos malintencionados de inscribir allí todos los pentagramas que quieran. ¿¡Con el objetivo de volverá masónica!?
Pero lo que parece ignorar nuestro “especialista de la masonería”, es que la rosa de los rosacruces no tiene la misma forma.
En la masonería se usa una rosa “botánica”.
Las ilustraciones que siguen ponen en evidencia las diferencias esenciales:
Este es el modelo masónico:


Fig. 3.- Delantal rosacruz.
N° 143 - Pág. 156- Colección GODF



Fig. 4.- Rosa-cruz bordada en un mantel de altar. Ningún parecido con la rosa heráldica.
Ninguno de estos modelos (fig. 3 y 4) es una rosa heráldica, sino que son rosas naturales o botánicas y, además, el “delantal” reproducido aquí (fig. 3), muestra una rosa botánica con su follaje descendiendo hasta el pie de la cruz…
Por lo tanto, pretender que la rosa heráldica es un símbolo masón, es de hecho “jalado de los pelos”…
Simplemente es un grotesco producto de la ignorancia y de la mala voluntad con más o menos de odio.
¿Por qué una “rosa roja”? El N° 78 de Fideliter nos responde: “La rosa roja representa Inglaterra, patria de Monseñor Williamson”. Todos nosotros conocemos la guerra de las Dos Rosas entre la casa real de Lancaster y la casa real de York (1455-1485). El emblema de la casa de Lancaster era la rosa roja, mientras que la de York era la rosa blanca.
¿La rosa inscrita en un pentagrama?
Una rosa heráldica comporta siempre cinco pétalos y estos cinco pétalos que pueden acomodarse en un pentágono, ¡que siempre tiene cinco lados!
¿Un pentagrama invertido?
Ernest Larisse afirma que la rosa del blasón de Monseñor Williamson es un pentagrama invertido.
Si nos referimos al símbolo esotérico o masónico, el pentagrama puede tener la punta arriba o abajo. Y en el primer caso, sería benéfico o neutro; en el segundo caso, sería maléfico. Pero nosotros no estamos, para el desagrado de los mal intencionados como Larisse, en el dominio del esoterismo.
¡Estamos en el dominio de la heráldica episcopal donde no existen los pentagramas invertidos!
Desgraciadamente para nuestro pretencioso “amateur”, todas las rosas heráldicas, sean inglesas o francesas… son representadas con la punta para abajo.
¡Es así desde la alta edad media, y Monseñor Williamson no cambió nada!
¿La Mesa redonda? ¡Otra acusación gratuita!

La Mesa Redonda francesa (TRF) es una asociación de jóvenes hombres responsables de actividades profesionales diversas, con edad entre los 18 y los 40 años. Ella forma parte de la asociación internacional Round Table fundada en 1926 por Louis Marchesi, miembro del Club Rotario de Norwich en Gran Bretaña.
La insignia es la reproducción de la Mesa Redonda del Rey Arturo (doce bandas negras alternadas con doce bandas blancas). El círculo simboliza la unidad colectiva, las bandas alternadas la diversidad de profesiones.
Ni el diseño de la insignia ni su simbolismo pueden hacer pensar en Monseñor Williamson, ¡si no es por su común origen británico…!
¿La Rosa de Lutero? ¡Otra acusación gratuita!
En cuanto a la Rosa de Lutero, la reproducimos aquí abajo para permitir al lector juzgar por sí mismo.
Rosa de Lutero
Ella se parece más a la figura 491, sacada de la Guía completa de la heráldica de Arthur Charles Fox-Davies, pág. 269, que al blasón de Monseñor Williamson.
En resumen, ¿qué queda de estas divagaciones fundadas sobre una incompetencia notoria en materia de heráldica y de símbolos masónicos?
Solamente una voluntad encarnizada de denigración de uno de los últimos obispos resistentes a la deriva de la Tradición.

¿A quién beneficia el crimen?
En el momento en que la FSSPX está sacudida por la actual crisis, este es evidentemente un trabajo útil al servicio de las logias infiltradas en la mencionada Fraternidad, que denigran y atacan la reputación y el honor del único obispo susceptible de sostener la resistencia al acuerdo y a la papolatría de Menzingen, ¡en el momento en que esta resistencia se está organizando!
Sembrar la duda y la sospecha sobre él y sobre los que lo apoyan; favorecer las divisiones por calumnias artísticamente mezcladas con cosas verdaderas o discutibles; al punto de sembrar la inquietud en los espíritus de los mejores… ¡He aquí el trabajo que huele al azufre de las logias!
No es necesario que estas personas sean masones. Éstos últimos proceden habitualmente por “influencias cuidadosamente disimuladas”. Es por los resultados perniciosos que se develan las pezuñas.
Y nadie es más vulnerable a este género de influencia que los agitadores perpetuos, movidos por una vanidad desenfrenada o por sórdidos celos, reconocibles bajo ciertas firmas.
Acusar a las personas de ser masones, siempre es fácil. Pues el secreto de las logias vuelve casi siempre imposible de obtener las pruebas.
Pero es bien sabido, “miente, miente, siempre quedará algo.
Es así que, en otro tiempo, nosotros acusamos al Cardenal (?) Villot de ser masón.
Nosotros recibimos entonces el derecho de respuesta del mencionado Cardenal, protestando con fuerza y con juramento, que no era masón.
Nosotros le respondimos con una pregunta: “Si usted lo fuera, Monseñor, ¡que podría hacer usted de más que lo que usted hace para favorecer a la masonería?
Algunos meses más tarde, el cardenal Villot, ya fallecido, con su biblioteca dispersa, se encontró en ella todas las pruebas escritas de su afiliación a las logias romanas. Ellas fueron hechas públicas por periodistas italianos.
¡Era verdad!
Pero a falta de estas pruebas escritas, no nos equivocamos juzgando lo que era Villot por su acción y los objetivos que discernimos de ella.
¡Hagamos lo mismo aquí!
¡Monseñor combate la masonería y perjudica su acción!
Mientras que nuestro pequeño equipo de denigradores, favoreciendo las divisiones entre los fieles de la Tradición, cumplen el trabajo que favorece a las Logias. ¡Es un hecho!
Es suficiente ver de dónde vienen los golpes. Abramos los ojos.

Y estemos en guardia contra estos fautores de embrollos, sus especialistas ignorantes, sus montajes donde lo verdadero se mezcla con lo falso, todo bajo la apariencia de un barniz de saber que frecuentemente no es más que el de “copista”.

Es muy triste tener que consagrar un tiempo precioso para desmoronar estos edificios de absurdidades, construidos por los labios injustos y las lenguas embusteras.

Y concluyamos con el salmista:


“Quid detur tibi, aut quid apponatur tibi ad linguam dolosam?
Sagittae potentis acutae cum carbonibus desolatoriis” (Salmo 119)

Notas:
(1).- Las frases en cursiva son citas literales.
(2) .- Resaltado en el texto original.