miércoles, 27 de abril de 2016

MONSEÑOR LEFEBVRE, EL “IRREALISTA”

Syllabus


 “Uds. trabajan en la descristianización de la sociedad, de la persona humana y de la Iglesia y nosotros trabajamos en la cristianización, no podemos entendernos” 
(Mons. Lefebvre)


ASÍ PIENSA MONS. FELLAY:

“Si el Papa expresa una voluntad legítima respecto a nosotros que es buena, que no es una orden en contra de los mandamientos de Dios ¿tenemos el derecho de desatenderlo, de rechazar esta voluntad? Y si no ¿en qué principio se basan para actuar de este modo?

“Asimismo, vuestra actitud carece de realismo tanto respecto a la intensidad de los errores como en su amplitud.

Intensidad: En la Fraternidad estamos haciendo de los errores del Concilio súper-herejías, convirtiéndolo en el mal absoluto, peor que todo…

Esta situación concreta, con la situación canónica que se propone, es muy diferente a la de 1988. Y cuando comparamos los argumentos que Monseñor Lefebvre había dado en su época, concluimos que no hubiera dudado en aceptar lo que nos han propuesto. 

“Pretender esperar a que todo se arregle para llegar a lo que ustedes llaman un acuerdo práctico, no es realista”.

(Carta de Mons. Fellay y sus dos asistentes a los tres obispos, 14 de abril de 2012).
“Incluso si esto nos parece todavía imposible, nosotros hacemos saber a nuestros interlocutores romanos lo que entendemos precisamente por la expresión“reconocernos tal como somos”, que es y sigue siendo la condición sine qua non de nuestra aceptación."

(Cor Unum, 1 de Noviembre de 2015).


ASÍ PENSABA MONS. LEFEBVRE:

“Resumí al Cardenal Ratzinger toda esta situación, le dije: Eminencia, aunque nos concedan un obispo, aunque nos concedan determinada autonomía con relación a los obispos, aunque nos concedan toda la liturgia de 1962, nos concedan de seguir con los seminarios y la Fraternidad tal como lo hacemos ahora, nosotros no podríamos colaborar, es imposible, imposible, porque trabajamos en dos dimensiones diametralmente opuestas: Uds. trabajan en la descristianización de la sociedad, de la persona humana y de la Iglesia y nosotros trabajamos en la cristianización, no podemos entendernos. Ud. acaba de decirme que la sociedad no debe ser cristiana, que no puede ser cristiana, que es contra su naturaleza, acaba de querer probarme que NSJ no puede y no debe reinar en las sociedades y quiere probarme que la conciencia humana es libre frente a NSJ. Que es necesario dejarles la libertad y un espacio social autónomo como Ud. dice, es la descristianización, y bien, nosotros, estamos a favor de la cristianización, no podemos entendernos y esto les aseguro es el resumen, no se puede seguir a esta gente.”

(Conferencia de Mons. Lefebvre en Econe durante el retiro sacerdotal del 4 de Septiembre de 1987).

martes, 26 de abril de 2016

OASIS DE JESÚS SACERDOTE: DEVORADO POR LA BESTIA CONCILIAR



En el 2007, el Monasterio Oasis de Jesús Sacerdote de Barcelona fue “Reconocido” por la Roma Conciliar. Entre las razones que en ese entonces dio el P. Muñoz, están las siguientes:
Aunque el  Oasis  es Pía Unión, nos falta la aprobación de los nuevos estatutos o constituciones de la vida contemplativa por la Jerarquía Eclesiástica. Las circunstancias han cambiado en la Iglesia y en el Oasis respecto a la Misa tridentina.  Antes, hace más de 30 años la Misa tridentina estaba prohibida en muchas partes, relegada e impedida. Por celebrar nosotros la Misa tridentina, nuestras Constituciones de vida contemplativa del Oasis quedaron “congeladas”. Hoy la Jerarquía Eclesiástica ha reconocido que nunca fue abolida, la fomenta y concede favorablemente. Son más de trescientos obispos los que ya la han celebrado. La Pía Unión nunca ha sido suprimida por el Arzobispo de Barcelona  con ningún decreto de extinción.  Por esa razón, el Oasis no ha de hacer un acuerdo con Roma, sólo pide el reconocimiento de su situación real. Roma ha concedido un privilegio a los que desean seguir la Tradición Católica, que es “Ecclesia  Dei”, donde en una evolución constatable se puede seguir cada día con más paz y tranquilidad la Misa tridentina y la Tradición. Actualmente se han acogido a este organismo más de 60 Institutos religiosos. Al Oasis no se le ha solicitado a cambio nada que comprometa su relación con la Tradición: ni acuerdos ni firmas….
Entre las ventajas del reconocimiento, el P. Muñoz señalaba:
Podemos continuar con la Misa tridentina sin ningún obstáculo o impedimento. Podemos seguir la Tradición como hasta ahora. Podemos seguir nuestra Constituciones, Costumbres y nuestro Espíritu.
En una entrevista al blog “Creer en México", el Padre Muñoz afirmó:
La palabra “acuerdo” con Roma no es correcto para nosotros. Un acuerdo supone un convenio o un pacto entre personas que han al ponerse de acuerdo firman un documento. Nosotros no hemos firmado nada para entrar en Eclesia Dei, ni nos han puesto condiciones de ninguna clase. Se trata de un “Reconocimiento” del Oasis, es decir de una “Aprobación” del Oasis y las Constituciones y nada más. El Oasis continuará viviendo como hasta ahora, es decir, fiel a la tradición y liturgia y Misa tridentina. Y todo esto que hasta ahora lo hacíamos al margen de la Jerarquía de la Iglesia, ahora lo haremos bajo su mirada y con su bendición.
Pues bien, esta es la situación después del “Reconocimiento” o “Aprobación” del Oasis “sin condiciones” , según nos informa un lector desde España:
Con ocasión de las bodas de oro del Oasis de Jesús Sacerdote, se celebró la misa dominical el 17-4-2016  por Monseñor Guido Pozzo, donde se aprobaron las nuevas Constituciones del Oasis con más de una decena de cambios.
En las nuevas constituciones se reconoce el Concilio Vaticano II y se acepta la nueva misa, ya se esperaba esto desde hace tiempo. 
También el título de Madre General desaparece y así el Oasis pasa a obedecer sólo a Roma. Ni siquiera el nuevo Oasis de Córdoba depende del Oasis de Barcelona: son independientes con su Madre de comunidad en cada uno de ellos.
Tampoco el Reverendo Padre Muñoz  puede decidir nada, ya en el Oasis todo tiene que ser consultado antes a Roma. 
Las religiosas están ya en manos de Roma, ellas en cambio parecen contentas porque dicen cosas como que hay que ver con ojos de fe todos los cambios que haga el Papa.
Es una pena que se quiera aparentar una cosa que no es: lo digo por el Oasis, ya que se puede leer algún artículo donde dicen que van a defender la  Tradición y no van a caer en el modernismo y dan pasos en silencio sin que mucha gente sepa nada.

Monseñor Pozzo en el Oasis.
Respecto a la visita de Mons. Pozzo, en este artículo se nos informa (extracto):
El pasado domingo 17 de abril en el Monasterio de la Inmaculada de la congregación del Oasis de Jesús Sacerdote en el municipio de Dosrius muy cerca de Mataró (Barcelona), con ocasión del 50 aniversario del mismo, se vivió una jornada memorable. Tras la aprobación de sus Constituciones definitivas, después de un periodo de rodaje de tres años “ad experimentum” de las mismas,  la Santa Sede quiso unirse de una forma muy especial al evento enviando al arzobispo Mons. Guido Pozzo, miembro y consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe y secretario de la Pontificia Comisión “Ecclesia Dei”, acompañado del dominico italiano P. Vincenzo Nuara. 
En su homilía, el arzobispo Guido Pozzo realizó una rápida consideración de los diversos males que afligen a nuestro mundo presente, advirtiendo de la tentación que supone querer solucionarlos prescindiendo de Dios. A este respecto, invitó a los fieles a poner su única esperanza en el Señor Resucitado y a acogerse a este tiempo de gracia que supone el “Año de la Misericordia”, proclamado por el Papa Francisco. 
Los nuevos fieles del Oasis.

lunes, 25 de abril de 2016

LOS ANORMALES




“Hay algo peor que la negación manifiesta, es el complaciente abandono de los principios, es el lento deslizamiento con aires de fidelidad”.

Jacques Piou, citado por Jacques Ploncar d’Assac.


 “Meterse dentro de la Iglesia, ¿qué quiere decir eso? Fácil es decirlo, pero ¿de qué Iglesia estamos hablando? Si hablamos de la Iglesia “conciliar”, eso significaría que después de 20 años de lucha por la Iglesia “católica” ahora deberíamos entrar en esta Iglesia conciliar para hacerla supuestamente católica. Esto es totalmente ingenuo. No son los inferiores quienes hacen a los superiores, sino los superiores a sus sujetos”.

Monseñor Lefebvre, Fideliter Nº 70, Julio-agosto 1989.


“Le haré una oferta que no podrá rechazar”.

Vito Corleone (Marlon Brando), en la película “El Padrino”.



El 26 de enero de 2009, el sitio de noticias Zenit reproducía un artículo de l’Osservatore Romano que ponía claramente en su contexto el reciente levantamiento de “excomuniones” de los obispos de la FSSPX por parte de Roma. Dice el artículo citado (resaltamos algunas partes):

“Precisamente, aclara el diario vaticano, la revocación de la excomunión debe entenderse como un gesto que se enmarca en el espíritu del Concilio Vaticano II.
La reforma del Concilio no se ha aplicado totalmente, pero ya está tan consolidada en la Iglesia católica que no puede entrar en crisis por un gesto magnánimo de misericordia. Inspirado, además, en el nuevo estilo de Iglesia promovido por el Concilio que prefiere la medicina de la misericordia a la de la condena”, explica el subdirector.
“La revocación que ha suscitado tantas alarmas no concluye un caso doloroso como el cisma lefebvriano –aclara el diario–. Con ella, el Papa quita pretextos para infinitas polémicas, afrontando de lleno el auténtico problema: la aceptación plena del magisterio, incluido obviamente el Concilio Vaticano II”.
“Si bien es verdad que la Iglesia católica no nace con el Concilio, es verdad también que la Iglesia, renovada por el Concilio, no es una Iglesia diferente, sino la misma Iglesia de Cristo, fundada sobre los apóstoles, garantizada por el sucesor de Pedro, y por tanto parte viva de la tradición”.
“Con el anuncio del Papa Juan la tradición no desaparece, sino que sigue todavía hoy según las formas propias de una pastoral y de un magisterio actualizados por el último gran Concilio”.
El diálogo es parte constitutiva de la Iglesia conciliar y Benedicto XVI ha repetido en varias ocasiones, y ahora lo ha vuelto a hacer, que el ecumenismo exige la conversión de todos –también de la Iglesia católica– a Cristo. En una Iglesia convertida, ‘las diversidades dejarán de ser obstáculo que nos separa, sino una riqueza en la multiplicidad de las expresiones de la fe común'”.
“La revocación de la excomunión no significa todavía la plena comunión –añade el diario–. El camino de reconciliación con los tradicionalistas es una opción colegial ya conocida por la Iglesia de Roma y no un gesto repentino e imprevisto de Benedicto XVI”.

Mons. Lefebvre había entendido bien este asunto, fue eso lo que lo llevó a romper toda tratativa con los romanos: “No tenemos la misma manera de concebir la reconciliación. El Cardenal Ratzinger la ve en el sentido de reducirnos, de conducirnos al Vaticano II. Nosotros la vemos como una vuelta de Roma a la Tradición. Y así no hay quien se entienda. Es un diálogo de sordos” (Fideliter Nº 66, septiembre 1988). Ahora ¿alguien es capaz de creer que Francisco está más a la “derecha” del Cardenal Ratzinger, y va en una dirección contraria al Vaticano II?

sábado, 23 de abril de 2016

PROF. CARLOS NOUGUÉ: DE LA NECESIDAD DE RESISTIR AL MAGISTERIO CONCILIAR - Parte 1

Estudos tomistas



 Proemio


No hubo mayor desgracia y crisis en la historia de la Iglesia que la ocasionada por el Concilio Vaticano II. Comparada a ésta, la crisis del arrianismo –por la cual, nos dice San Jerónimo, “el mundo se durmió cristiano y, sobresaltado, despertó arriano” – parece pequeña.
Y, en efecto, ante la tremenda crisis iniciada por el Concilio Vaticano II, se dividieron y se dividen los católicos.
1. Unos son fautores del mismo concilio y de sus secuelas. A éstos no los podemos llamar católicos sino del modo como un cáncer puede decirse de aquél que lo porta. Estos son los que podemos llamar propiamente lobos con piel de cordero.
2.  Otros –tal vez la mayoría– repitieron y repiten los errores de esos fautores sin saber que se trata de errores y creyéndolos en perfecta continuidad con lo establecido por el magisterio anterior. A éstos no los podemos llamar propiamente herejes; pero tampoco se pueden ignorar los peligros a los cuales su alma se encuentra expuesta.
3.  Otros aún, al darse cuenta de que lo proscrito por el magisterio anterior era, sin embargo, sustentado por la propia jerarquía conciliar, se fueron alejando de la vida religiosa y de los sacramentos, y tendieron a perder la fe.
4.  Una parte, por cierto debido a alguna gracia para darse cuenta más certeramente del infortunio que implicó e implica el Concilio Vaticano II y su seguimiento, se opuso y se opone al llamado magisterio conciliar. Pero esta parte se subdivide.
a.  Unos, más cercanos a la verdad, no siempre pueden fundar su oposición en doctrina más sólida, razón por la que algunos de éstos (como los superiores de la actual FSSPX), sustentando la necesaria visibilidad de la Iglesia y la necesidad de su regularización canónica, terminan por adherirse de algún modo a la jerarquía conciliar.
b. Otros –los sedevacantistas, juzgando absolutamente imposible conciliar herejía y jurisdicción, terminan por atentar contra la necesaria visibilidad de la Iglesia. Se incluyen aquí, de algún modo, los llamados eclesiavacantistas, para los cuales la Iglesia se reduce a ellos mismos, a pesar de su ínfimo número y de su falta de jurisdicción.
5. Finalmente tenemos la llamada “línea-media”, que, sin ver cómo conciliar la debida docilidad al magisterio con la oposición al magisterio conciliar, acaban por favorecer, de varias maneras y mediante los más diversos artificios teológicos, a este mismo magisterio. –De la línea media entran a formar parte, de algún modo, los que buscan o alcanzan la referida regularización canónica.
Ahora bien, nosotros nos incluimos entre los que se oponen al magisterio conciliar y no buscan regularizarse canónicamente bajo éste, y que pueden beneficiarse de la doctrina más sólida para fundar su posición: la expuesta por el P. Álvaro Calderón (de la FSSPX) en la cuestión disputada La Lámpara bajo el Celemín, la cual se funda, naturalmente, en todo cuanto hizo, dijo o escribió Mons. Lefebvre, pero elevándolo al plano de la más estricta ciencia teológica. Esta cuestión disputada es el terreno seguro en el que podemos cimentar nuestra postura sin desviarnos para el sedevacantismo (o para el eclesiavacantismo) ni para la línea media o el acuerdismo[i].
De este modo, la serie que iniciamos con este proemio quiere mostrar la justeza y la necesidad de resistir al magisterio conciliar, y especialmente al papado de Francisco, cuyo carácter catastrófico la llamada línea media y los acuerdistas del día se niegan de algún modo a ver perfectamente. Pero no lo podríamos hacer, insistimos, sin demostrar la posibilidad de unir tal resistencia a la debida docilidad al magisterio, y esta demostración es La Lámpara bajo el Celemín la que nos la posibilita cabalmente.
Sucede que esta misma cuestión disputada no es de fácil comprensión para los que no tienen el hábito intelectual de la teología (y teología tomista). Aquí está, pues, la razón central de esta serie: volver La Lámpara bajo el Celemín accesible a un mayor número, y volver más ampliamente comprensible la necesidad de resistir y seguir resistiendo al llamado magisterio conciliar.
Pero hay una razón suplementaria. No pocos dicen en las sombras que “ese Carlos Nougué” es cismático, que apoya obispos cismáticos, que está excomulgado, etc. Pues bien, los que así murmuran tendrán oportunidad de ver mejor nuestras razones y la respuesta que damos a sus objeciones a nuestra postura (objeciones que, como manda la buena doctrina y el buen método, han de exponerse fielmente antes de ser refutadas). Si aun así no se convencen, quede desde ya la invitación para que entonces busquen refutarnos públicamente, a la luz del día, en alguna forma de debate.
 Observaciones.
• Insistimos en que nos fundaremos muy estrictamente en La Lámpara bajo el Celemín. Pero algo será de nuestra propia obra, y obviamente no deberá imputarse al sacerdote de la FSSPX.
• No responderemos directamente en esta serie al sedevacantismo y al eclesiavacantismo, lo que haremos en el libro Del Papa Herético. De hecho es en cuanto al sedevacantismo que La Lámpara nos parece que requiere profundización[ii].
• Nuestra serie se divide en los siguientes artículos:
1.  Si el llamado magisterio conciliar es infalible;
2. Si se puede discutir algún magisterio, y especialmente el conciliar;
3. Si el magisterio conciliar tiene algún grado de autoridad;
4. Si el magisterio conciliar impone su autoridad de modo indirecto;
5. Si la resistencia al magisterio conciliar ha de ser franca, sistemática y organizada.
• Como cada uno de estos artículos será muy largo, lo dividiremos en tantas entradas como nos parezcan necesarias.
• Estas entradas no vendrán según ninguna periodicidad pre-establecida, sino según nuestra propia disponibilidad de tiempo para escribirlas.

(Continua.)          



[i] Que el P. Calderón parezca contradecir su doctrina con su práctica no es asunto que nos interese aquí.
[ii] No decimos, subrayamos, que se equivoque sobre esto, sino que, repito, necesita profundizarse. Y, con efecto, nuestro Del Papa Herético se yergue sobre dos pilares: lo dicho respecto a este asunto por el tomista Domingo Báñez O.P. (1528-1604) y la tesis de la “jurisdicción precaria” sostenida por Arnaldo Xavier da Silveira en sus Consideraciones sobre el Ordo Missae de Paulo VI. Desde que los leímos por primera vez, nos parecieron sujetos a importantes desarrollos, como esperamos demostrar en Del Papa Herético.


EL MONASTERIO DE LA SANTA CRUZ NECESITA SU AYUDA

Estimados benefactores,

El Monasterio tiene una gran necesidad de su generosa ayuda, pues nos enfrenamos  a serias dificultades financieras. En efecto, en este momento estamos realizando trabajos importantes: Hemos comenzado a reemplazar el piso del refectorio de los monjes y de la hospedería, que estaban seriamente dañados. Por otra parte, necesitamos agrandar la biblioteca construyendo un cuarto adicional.

Como siempre, estaremos muy agradecidos por su ayuda a nuestro Monasterio.

Estén seguros de las oraciones de los hermanos por todas sus intenciones.


***

Chers bienfaiteurs,

Le Monastère a toujours un grand besoin de votre généreux soutien car nous faisons face a de sérieuses difficultés financières. En effet, nous réalisons en ce moment des travaux importants : nous avons commencé à refaire le sol du réfectoire des moines et de l’hôtellerie, qui étaient très abimés. D'autre part, il nous faut agrandir la bibliothèque en construisant un autre pièce.
Comme toujours, nous vous serons très reconnaissants de votre aide à notre monastère.


Soyez assuré des prières des frères à toutes vos intentions.

***

Dear benefactors,

The Monastery still need your generous help as we face serious financial difficulties. Indeed, we need to replace the pavements in the monks refectory and in the guests house, as they were seriously dammaged. Further, the library needs to be enlarged by constructing an additional room.
We will always be grateful for your help.
Be sure of the brothers’ prayers for all your intentions.

Donaciones al Monasterio en este enlace: http://beneditinos.org.br/para-nos-ajudar/








COMENTARIO ELEISON Número CDLVIII (458) - 23 de abril de 2016

Declaración de los Obispos – I
Tenemos un tercer Obispo de la Resistencia ahora,
Cómo y por qué, una Declaración menciona.

El 19 de Marzo, hace poco más de un mes, Dom Tomás de Aquino fue pacíficamente consagrado obispo para beneficio de las almas que desean en todo el mundo mantener la verdadera fe católica. Así como cuando Monseñor Faure fue consagrado justo un año antes, la ceremonia fue bellamente organizada por los monjes del Monasterio de la Santa Cruz en las montañas detrás de Río de Janeiro, en la Catedral-almacén de acero del Monasterio, hermosamente decorada para la ocasión como el año pasado. El tiempo estuvo seco y cálido sin ser demasiado cálido. San José hizo que todo se desarrollara sin problemas. Le debemos un gran agradecimiento.
Asistió un poco más de gente que el año pasado, aunque la mayoría eran de lugares cercanos dentro de Brasil. No hubo periodistas presentes y el evento fue apenas mencionado incluso en las fuentes de noticias católicas Tradicionales. ¿Hubo una conspiración de silencio? ¿Se corrió la voz de no prestarle atención? No importa. Lo que sí importa es lo que Dios parece estar sugiriendo, a saber, que la supervivencia de la fe no requiere en este momento de publicidad o de darse a conocer, sino que quizá convendría deslizarse hacia las sombras, desde las cuales la Iglesia puede bajar suavemente a las catacumbas a la espera de su resurrección luego de que la tormenta en el mundo, la cual promete ser humanamente terrible, se haya llevado a cabo.
En cualquier caso tenemos ahora otro obispo, firmemente en la línea de Monseñor Lefebvre, y en el lado Oeste del Atlántico. Tal como Monseñor Faure, él conoció bien a Monseñor y fue un confidente suyo. Monseñor Tomás de Aquino nunca trabajó con Monseñor Lefebvre directamente dentro de la FSPX, pero debido a que él no era miembro de la Fraternidad, Monseñor pudo haberse sentido más libre para compartir sus pensamientos e ideas con él. Ciertamente él le dio al joven monje consejos invaluables en más de u na ocasión, los cuales Monseñor Tomás nunca ha olvidado. Los Católicos creyentes no están equivocados – ha habido pocas excepciones a la reacción abrumadoramente positiva por el regalo de Dios de otro verdadero pastor de almas.
Al momento de la consagración, los dos obispos consagrantes hicieron una Declaración que no ha tenido todavía mucha publicidad. Ésta expone en profundidad el fundamento de la consagración, mostrando cómo este evento, aparentemente extraño, no es realmente extraño en absoluto, sino muy natural dadas las circunstancias. He aquí la primera parte de la Declaración. La segunda parte tendrá que seguir en el “Comentario Eleison” de la semana próxima.

viernes, 22 de abril de 2016

P. SCHMIDBERGER: DECLARACIÓN POR PUBLICACIÓN DE SU CARTA



 DECLARACIÓN SOBRE LAS “REFLEXIONES SOBRE LA IGLESIA Y LA POSICIÓN DE LA FSSPX EN EL SENO DE ELLA”, DEL 19 DE FEBRERO DE 2016
1.     El documento Reflexiones sobre la Iglesia y la posición de la FSSPX en el seno de ella fue escrito por mí, de mi propia iniciativa, sin que nadie me incitara a ello, me impulsara a ello ni me lo encargara. Éste representa mis propias reflexiones y tiene un carácter puramente privado. 
2.   Fue comunicado a un pequeño círculo de personas, en total nueve personas: al Superior General, a otro obispo de la Fraternidad, a los otros sacerdotes del Seminario de Zaitzkofen y a un laico que no nombro. No fue mostrado a los seminaristas ni a los Hermanos del seminario, que no tuvieron conocimiento de su contenido. Asimismo, ninguna traducción a otra lengua fue realizada, ni contemplada, ni autorizada. No tengo ninguna responsabilidad en la publicación de este documento en internet. 
3.    Yo asumo naturalmente las observaciones que hice, y las tengo por pertinentes en la situación actual de la Iglesia y de la Fraternidad. Por lo demás, no dejo ni de pensar ni de Sentire cum Ecclesia.

Zaitzkofen, el 15 abril 2016

P. Franz Schmidberger
Director

jueves, 21 de abril de 2016

¿NORMALIZACIÓN CANÓNICA? POR MONS. TOMÁS DE AQUINO OSB

El R.P. Franz Schmidberger, el día 19 de febrero, expuso las razones por las cuales le parece llegada la hora de normalizar la situación canónica de la Fraternidad y, se puede suponer, de las comunidades amigas.
Entre las razones presentadas por el antiguo superior general de la Fraternidad San Pio X, encontramos el hecho de que Mons. Lefebvre procuró una regularización canónica para su congregación. Esto es en parte exacto y en parte inexacto.
Hablando de Dom Antonio de Castro Mayer, Mons. Lefebvre decía (creo que en 1985) que era necesario que el Obispo emérito de Campos comprendiese que era preciso entrar en la ilegalidad. Dom Antonio, a pesar de un análisis profundamente teológico de la crisis actual, permanecía preso en una legalidad que lo paralizaba. Por temor a la ilegalidad, Dom Antonio no ordenó ningún sacerdote entre 1984, fecha en que fue forzado a dejar su función de Obispo titular de Campos, y 1988, fecha de las consagraciones de los cuatro Obispos de la FSSPX. Mons. Lefebvre entendía mejor lo que dice San Pablo: “la letra mata y el espíritu vivifica”. Éste había discernido el golpe maestro de Satanás que fue el haber lanzado a toda la Iglesia en la desobediencia a la Tradición, por obediencia. La virtud de la obediencia utilizada era contra su finalidad. El bien al servicio del mal.
Que Mons. Lefebvre haya procurado una solución canónica es evidente, pero que no la encontró, es más evidente todavía. Y él no la encontró porque ella no existía y no existirá mientras Roma siga estando ocupada por los enemigos de la realeza universal de Nuestro Señor Jesucristo. Fue por eso que Mons. Lefebvre consagró cuatro obispos en 1988. Él probablemente hubiera consagrado más si Dom Antonio de Castro Mayer hubiese designado algunos sacerdotes para recibir el episcopado, como le fue propuesto a través de Dom Gérard, que vino a Brasil en 1987 con la misión de hacer este pedido a Dom Antonio.
Mons. Lefebvre pensaba que Dom Antonio hubiera podido negarse a abandonar su cargo y hubiera podido escoger a su sucesor enfrentándose a Roma modernista para preservar su diócesis de los errores actuales.
Mons. Lefebvre sí quería una solución canónica, pero una solución canónica no fuese falsa sino verdadera.
Para el P. Schmidberger el momento para esta normalización verdadera parece haber llegado, ya que Roma ya no habla de la aceptación del Vaticano II ni de la legitimidad del Novus Ordo, él dice también que la Fraternidad no se callará respecto a los errores modernos.
Creo que estas garantías son bastantes frágiles pues Dom Gérard y Campos decían también que ninguna limitación les sería impuesta en el combate antimodernista. Ellos nos prometieron continuar el combate e incluso algunos llegaron a decir que era ahora que el combate iba a comenzar de verdad porque ellos lucharían dentro de la Iglesia. Pura ilusión, como los hechos lo demostraron. Ilusión y falsa doctrina, como si la Tradición estuviese fuera de la Iglesia.
Mons. Lefebvre se daba cuenta de estas ilusiones en Dom Gérard. Mientras que el modernismo reine en Roma, toda esperanza de una verdadera normalización será vana.
El P. Schmidberger dice también que la Resistencia perdió el sentido y el amor a la Iglesia. Ciertamente que nosotros deberíamos tener más virtudes, más fe y más caridad. Sin embargo, podemos decir, en nuestra defensa, que en la Resistencia se estudia Pascendi, Syllabus, Quanta Cura, Quas Primas, Quadragesimo Ano, etc. En la Resistencia se lee “La Historia del Catolicismo Liberal” del P. Emmanuel Barbier. En la Resistencia se traduce al portugués y se edita el libro “Pedro, ¿me amas?” de Daniel le Roux. En la Resistencia se publica “Le Sel de la Terre” y se tiene veneración por Mons. Lefebvre y Dom Antonio de Castro Mayer. Sus obras son estudiadas y explicadas a los fieles.
Si no hacemos más es por nuestra culpa, pero hacemos algo y este algo creo que lo hacemos por tener el sentido y el amor a la Iglesia.
Que Dios aumente en nosotros ese amor a la Iglesia por intercesión del Inmaculado y Doloroso Corazón de María.
 + Tomás de Aquino, OSB.