jueves, 5 de marzo de 2015

HACIA EL ACUERDO: LA FSSPX RECOMIENDA A LOS SACERDOTES LEER LIBROS DE LIBERALES - NUEVOS AVANCES DEL BRANDING.




En la «Carta a nuestros hermanos sacerdotes» de la Neo-FSSPX, publicación que dice ser una “carta de contacto entre la FSSPX y el clero de Francia", de fecha diciembre de 2014, recomienda a los sacerdotes leer:
-Roberto de Mattei: Vaticano II, una historia nunca escrita. “El cual tiene contribuciones de la primera historia monumental del Vaticano II, publicada bajo la dirección de Giuseppe Alberigo a finales de los años 90. […] Él no se limita a una simple historia documental y factual, ni siquiera al análisis de las diversas fuerzas presentes, sino que trata de llegar al corazón de la materia, de mostrar lo que dicen los documentos propiamente eclesiásticos que son las constituciones y decretos del Vaticano II”. ¿Será que en la Tradición no se encuentran libros suficientemente buenos sobre el Vaticano II?
- El segundo fue escrito por Mons. Athanasius Schneider (con un prefacio del Cardenal Burke): Corpus Christi, la comunión en la mano en el corazón de la crisis en la Iglesia. Recomiendan el libro sin alertar que Mons. Schneider es ecumenista y acepta el concilio Vaticano II.

Mons. Schneider en un encuentro interreligioso en Astana
Más adelante en la carta, en el apartado “Correo de Lectores”, se lee una carta de un cura modernista que afirma celebrar alegremente el "rito extraordinario" pero con la misma alegría, celebra también el rito de Paulo VI, y afirma que reza siempre por la reconciliación. Le responden:
Nos alegramos que él pueda celebrar el rito tradicional de la misa, descubriendo y haciendo descubrir a los fieles las riquezas sin límite de este rito extraordinario. ¡Aceptan que la Misa Tradicional es un “rito extraordinario”! Deseamos con todo nuestro corazón, y lo más rápido, una “reconciliación” que sería buena para unos y para los otros, y en general para toda la Iglesia. Las dificultades son objetivas, ellas no dependen en principio de los individuos, pero nosotros podemos rezar para que el Señor “reúna su Iglesia en la unidad”. Esto es lo que hacemos cada día con fervor.


P. Célier.
Respondiendo a otra carta de un sacerdote modernista, leemos: Y por supuesto, esperamos reunirnos con el Padre A.F. cada vez más seguido, siempre en el respeto mutuo y orando unos por los otros. ¡Como en el GREC! Siempre la falsa cantinela liberal del “respeto mutuo”… Desde luego, el editor responsable de esta publicación es un famoso acuerdista… ¡el P. Célier!

En otro orden, hay avances en la hábil estratagema menzingeniana de cambio de “imagen de marca” o branding. Decíamos hace unos meses: Este cambio de imagen en sus sitios web y sus publicaciones, está diseñado para agradar más al mundo y al hombre moderno. Según nos informó el Padre Girouard, la FSSPX “debe dejar de discutir, debe dejar de luchar, en vez de eso, debe ir por el lado positivo, mostrar la belleza de la liturgia tradicional, la belleza de la teología tradicional, y de ese modo la gente no lo verá como  cruel, o amargado, o cosas así”. Esto fue declarado por el mismo Padre Wegner, Superior de Distrito de Canadá. […]
Pero hay más. El nuevo sitio web oficial de la FSSPX en Estados Unidos, tiene como objetivo el concentrar en un solo sitio web todos los otros sitios  de la Fraternidad alrededor del mundo. Por ahora, en el de Estados Unidos se puede acceder al sitio del Distrito de Canadá. Con el tiempo, todos los demás se irán agregando, para que tengan el mismo estilo y la misma finalidad. Todos controlados.
El sitio oficial de Francia, La Porte Latine, ya está en proceso de “modernización”. Ahora es el turno del sitio oficial de Alemania de la FSSPX, como ellos mismos lo anuncian:
En una semana, el miércoles 11 de marzo, empieza a funcionar el nuevo sitio web del distrito alemán de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X. Al mismo tiempo empezará a funcionar la nueva página web de la Casa General y del Distrito de Asia. Todos los nuevos sitios web tienen el mismo atractivo diseño […].
El nuevo sitio del Distrito Alemán se puede encontrar aquí. Los invitamos a visitar especialmente esta página dedicada a Monseñor Lefebvre. ¡Ni una palabra sobre su suspensión a divinis o la excomunión! ¡Monseñor Lefebvre las consideraba una bendición!

Vean además en "Organización", el apartado sobre los Obispos: En 1988 Mons. Lefebvre consagró a cuatro obispos auxiliares. Ellos fueron escogidos por él para impartir a los fieles el sacramento de la Confirmación y  ordenar sacerdotes y seminaristas para garantizar la continuidad de la tradición. Ellos dependen directamente del Superior General. Ni una sola palabra respecto a la expulsión de Monseñor Williamson... 

miércoles, 4 de marzo de 2015

HACIA EL ACUERDO: REPORTAJE DE EWTN SOBRE PEREGRINACIÓN DE DOMINICAS A ROMA

Informábamos hace algunas semanas sobre la peregrinación de las Dominicas de Fanjeaux a Roma.
EWTN realizó un reportaje en video muy favorable a la Neo-FSSPX; con declaraciones de algunas personalidades, entre ellas, el P. Pfluger, el cual afirmó que las Hermanas de Fanjeaux están celebrando su 40 aniversario de fundación, que fue especialmente para conservar la Misa antigua. La Iglesia está fundada en Pedro, y Pedro está en RomaEsta es la gracia de la peregrinación.
Por su parte, Monseñor Juan Ignacio Arrieta (del Opus Dei, quien afirmó, hace unos años, que no hay obstáculos doctrinales para la reconciliación con la FSSPX, y quien además, según EWTN, ha tomado un particular interés en el proceso de unidad), declaró: Podemos decir que el único problema con la Fraternidad es un problema de confianza, porque es gente que reza, que cree lo mismo que nosotros. La Fraternidad ha vivido un proceso estancado de separación de las estructuras romanas. Pero tienen su corazón en Roma, me consta, pues los conozco bien. Dijo además a EWTN que la peregrinación es solo un gesto más que muestra que el diálogo con voluntad de unidad está avanzando. Y que la completa unidad no está en un futuro muy distante.

Por su parte, la Madre afirmó: Roma es el Papa y es la Iglesia Católica. Roma es nuestro hogar.



DOMINICOS DE AVRILLÉ: EL PAPEL CARDINAL DEL G.R.E.C.

Damos este documento como complemento al artículo del Padre Marie-Dominique sobre el G.R.E.C., que fue publicado en el último Le Sel de la terre (n°90, pág. 142-158). Fue publicado por la revista Golias (número del 9 de febrero de 2007[i]). Esta revista es muy progresista e izquierdista. Pero es interesante ver que “nuestros enemigos”  tienen olfato, como lo señala Don Sardá y Salvany[ii]: Informémonos de ellos.
Le Sel de la Terre.

Sabemos que « cardo » en latín designa la « bisagra ». Lo que permite una puerta abrirse.
Queremos evocar aquí el papel subterráneo y sin embargo decisivo de un grupo más o menos informal, el GREC. Que tiene como objetivo favorecer la reconciliación entre los tradicionalistas de la FSSPX y la jerarquía católica oficial.
La regla de oro de este grupo es el evitar la polémica agresiva en beneficio de un intercambio, de un compartir respetuoso y una búsqueda conjunta de soluciones. El GREC (sin la “e” final) es el Grupo de reflexión entre católicos que no se debe confundir con el GRECE, club de Alain de Benoist de tendencia tradicionalista y gnóstica.
El GREC nació a iniciativa de la señora Huguette Pérol, viuda del Embajador en Roma Gilbert Pérol, desde 1997.
El grupo sirve de puente extraoficial entre los integristas y Roma. Pero el episcopado francés participa igualmente con uno de sus representantes, Mons. Philippe Breton, nacido en 1936, obispo de Aire et Dax desde 2002, conocido por sus relaciones con todo lo que el Iglesia considera reaccionario. Este prelado, muy valioso para el antiguo régimen, es apodado “Fifi la duquesa”.
Otros dos obispos franceses, deseosos de encuentros amistosos con los integristas, tendrían contactos regulares con el GREC: Monseñores André Fort, obispo de Orléans y Alain Planet, obispo de Carcassonne.
El GREC es cercano a la revista « Kephas », del P. Denis Le Pivain, su redactor en jefe y del protector episcopal (y colaborador), Mons. Raymond Centène. Nacido en 1958, Obispo de Vannes, Mons. Centène está apegado a la antigua liturgia y es cercano al movimiento tradicionalista. Sobre las cuestiones morales, él ha tomado posiciones de una intransigencia increíble y ha reabierto un pequeño seminario en su diócesis para restaurar la teología más esclerótica del sacerdocio.
El principal representante de Ecône es el P. Alain Lorans. Este eclesiástico endeble y cultivado es muy cercano de Mons. Bernard Fellay, obispo cismático lefebvrista de origen suizo y jefe de la FSSPX. Las negociaciones en la cumbre fueron ya señaladas en el GREC. El P. Lorans, hábil diplomático, dirige DICI, el órgano internacional de prensa de la FSSPX. Está en estrecha relación con Monseñor (autoproclamado como tal) Gilles Wach, nacido en 1956, ordenado en 1979 por el papa Juan Pablo II y fundador del Instituto Cristo Rey Soberano Sacerdote de Gricigliano. El P. Lorans es antiguo Rector del Instituto Universitario San Pio X. Él conduce un programa en Radio Courtoisie.
Pero el hombre clave es el P. Claude Barthe. Nacido en 1947, sacerdote de la diócesis de Auch, durante mucho tiempo en estado de “ingravidez canónica”, según sus propias palabras, agradable de verdad, el padre es un teólogo brillante que escribe en la revista “Catholica”, dirigida por un laico cercano de la derecha más dura, Bernard Dumont. El P. Barthe acaba de escribir y difundir un pequeño libro “Proposición para una paz litúrgica en la Iglesia”. Especialista en la cuestión litúrgica, critica vivamente la reforma litúrgica de Paulo VI y desea promover una restauración litúrgica que retoma ciertas consideraciones formuladas por… Joseph Ratzinger.
El Padre Lorans otorgando el Premio Pierre Lafue
 2004 al Cardenal Poupard por su obra:
"En el Corazón del Vaticano, de Juan XXIII a Juan Pablo II"
El P. Barthe tiene sus entradas en Roma, incluso con el cardenal francés Paul Poupard. Está igualmente muy ligado a los padres Paul Aulagnier y Philippe Laguérie, del Instituto Buen Pastor.
Barthe está a la cabeza de una red oculta de influencia que incluye a Gregory Solari, director de las ediciones “ad solem”, Daniel Hamiche, cronista de Radio Courtoisie, Denis Sureau, director del “Homme Nouveau” (al cual el Vaticano acaba de confiarle la edición y difusión de la edición francesa semanal del… Osservatore Romano, ¡nada menos!).

P. Lelong
El P. Michel Lelong, nacido en 1925, padre blanco, en otro tiempo muy activo en el diálogo con los musulmanes, crítico del abuso litúrgico y de la catequesis adulterada (según él), tiene igualmente un papel decisivo. Así como el P. Olivier de la Brosse, nacido en 1931, durante mucho tiempo con puesto en Roma, alejado de los puntos de vista integristas en lo personal, pero conocido por su don de gentes si no por su espíritu de intriga. Es un hombre muy cultivado y autor de una excepcional cronología universal. El buen padre cumple un oficio estratégico en el seno del GREC. En efecto, él trata de hacerse el eco del espíritu de este grupo en el mundo de la cultura, a riesgo de hacer apiadarse falazmente a las personalidades de este mismo mundo sobre la suerte de los tradicionalistas que estarían excluidos y perseguidos en la Iglesia de Francia.
Desde 1998, el GREC se reúne cada mes. Su influencia es considerable pues sirve de regulador a las acciones de las diferentes redes de los participantes… y de lugar de intercambio y cruce de estas mismas redes. En 2003, organizó un coloquio muy aclamado sobre el tema “tradición y modernidad”.
Evidentemente, el GREC no tiene nada de simple grupo marginal, dedicado a piadosas consideraciones. Constituye la correa de transmisión de los intercambios y negociaciones entre Roma y Ecône.
Los diferentes socios también son informados de las reacciones en los diferentes campos. Es en su nombre que podría precisarse la forma concreta bajo la cual una restauración litúrgica podría establecerse y un reconocimiento global muy complaciente de la FSSPX podría implantarse.




[i] Fue puesto en línea el 19 de enero de 2007: http://www.golias-editions.fr/article1266.html. Está archivado bajo la rúbrica: “Mitra de honor”.
[ii] Tienen los partidos y sectas un instinto o intuición particular (olfactus mentis, que dijo un filósofo), el cual les revela a priori lo que han de mirar como suyo y lo que como enemigo. […]Más fiamos, a la verdad, del olfato de nuestros enemigos que del de nuestros propios hermanos.

martes, 3 de marzo de 2015

ACERCA DE LA DEPOSICIÓN DEL PAPA EN JUAN DE SANTO TOMÁS - R.P. PIERRE MARIE DE AVRILLÉ Parte 3

Parte1

Respuesta a las objeciones
Es fácil responder a las objeciones de Belarmino y Suárez contra esta opinión.
Objeción 1. “Un hereje no es miembro de la Iglesia, por lo tanto no puede ser cabeza de ella.”
Belarmino objeta que el Apóstol dice que hay que evitar al hereje después de dos correcciones, es decir, después que él aparezca manifiestamente pertinaz, antes de toda excomunión y sentencia de un juez, como lo dice San Jerónimo en su comentario, porque los herejes se separan por su misma herejía (per se) del Cuerpo de Cristo.
Y he aquí su razonamiento: un no cristiano no puede ser papa, pues quien no es miembro no puede ser cabeza; ahora bien, un hereje no es cristiano, como lo dicen comúnmente los Padres; por lo tanto un hereje manifiesto no puede ser papa.
No se puede objetar que permanece en él un carácter, pues si él siguiera siendo papa en razón de un carácter, pues éste es indeleble, no podrá ser nunca depuesto. Es por eso que los Padres enseñan comúnmente que el hereje, en razón de la herejía e independientemente de la excomunión, es privado de toda jurisdicción y poder, como lo dicen san Cipriano, san Ambrosio y san Jerónimo.
Respuesta: Es necesario responder [a Belarmino] que el hereje debe ser evitado (“vitando”) después de dos correcciones hechas jurídicamente y con la autoridad de la Iglesia, y no según un juicio privado; en efecto, se seguiría una gran confusión en la Iglesia si fuera suficiente que esta corrección fuese realizada por un hombre privado, y que la manifestación de esta herejía habiendo sido hecha, sin ser declarada por la Iglesia y proclamada a todos con el fin de que eviten al pontífice, todos fueran obligados a evitarlo: porque una herejía del papa no puede ser pública para todos los fieles más que sobre el dictamen de algunos, y este dictamen, si no es jurídico, no obliga a que todos lo crean y eviten al pontífice; y por lo tanto, como la Iglesia lo proclama elegido jurídicamente designándolo jurídicamente a todos, también es necesario que ella lo deponga declarándolo y proclamándolo como hereje vitando.
Es por eso que, nosotros vemos que esto ha sido practicado de este modo por la Iglesia en el caso de la deposición del papa, la causa misma ha sido tratada primero por el concilio general antes que el papa haya sido tenido por “no papa”, como lo dijimos anteriormente. Por consecuencia, no es porque el papa es hereje, incluso públicamente, que él deja ipso facto de ser papa, antes de la declaración de la Iglesia, y antes de que ésta lo proclame “vitando” por los fieles.
Y cuando San Jerónimo dice que un hereje se separa por sí del Cuerpo de Cristo, él no excluye un juicio de la Iglesia, sobre todo en un asunto tan grave como la deposición del papa, pero él indica la calidad del crimen que excluye por sí de la Iglesia, sin una censura suplementaria, a partir del momento, por lo menos, que él es declarado por la Iglesia; en efecto, incluso si el crimen de herejía separa por sí (ex se) de la Iglesia, sin embargo respecto a nosotros esta separación no se comprende como habiendo sido hecha (non intelligitur facta) sin esta declaración.
Es lo mismo por la razón añadida por Belarmino. Un no cristiano que es tal en sí y respecto a nosotros (quoad se et quoad nos) no puede ser papa; sin embargo, si él no es cristiano en sí porque ha perdido la fe, pero respecto a nosotros no ha sido jurídicamente declarado como infiel o herético o lo ha sido según un juicio privado, respecto a nosotros es todavía miembro de la Iglesia y por consecuencia, cabeza. Por consecuencia, se requiere un juicio de la Iglesia por el cual él es proclamado (proponatur) como no cristiano y como “vitando”, y entonces él deja, respecto a nosotros, de ser papa, y, por consecuencia, no deja antes de serlo en sí (etiam in se), pues todo lo que hacía era válido en sí[i].
Objeción 2. “La Iglesia no tiene poder sobre la unión del pontificado con la persona”.
[a] La Iglesia no puede tener poder sobre la unión del pontificado con la persona, a menos que tenga poder sobre el pontificado mismo. En efecto, el papa no hace nada más, cuando depone un obispo, que destruir su unión con el episcopado, pues él no destruye el episcopado mismo; por lo tanto, si la Iglesia tiene un poder sobre la unión del pontificado con la persona, por consecuencia ella tiene un poder sobre el pontificado y la persona del papa.
[b] Una confirmación de este razonamiento es que el papa es depuesto contra su voluntad, por lo que es castigado por esta deposición; pero le toca al superior y al juez el castigar. Por lo tanto, la Iglesia que depone o que castiga con la pena de deposición, tiene una superioridad sobre el papa.
[c] Finalmente, el que tiene un poder sobre las partes reunidas o sobre su unión, tiene simplemente un poder sobre el todo. Por lo tanto, si la Iglesia tiene un poder sobre la unión del pontificado con la persona, ella tiene simpliciter un poder sobre el papa, lo que niega Cayetano.
Respuesta: [a] Respondemos que no es de la misma manera que el pontífice tiene un poder sobre el obispo cuando lo depone, y la Iglesia sobre el pontífice: en efecto, el pontífice sanciona al obispo como a alguien que le está sometido, dotado de un poder subordinado y dependiente, que él puede limitar y restringir; así, si bien él retira el episcopado a la persona y no lo destruye, lo hace sin embargo por la superioridad que tiene sobre la persona, comprendido este poder que le está subordinado. Es por eso que él retira realmente el poder a esta persona, y no se contenta con retirar esta persona del poder. Mientras que la Iglesia retira el pontificado [no[ii]] por una superioridad sobre éste, sino por un poder que no es más que dispositivo y ministerial en tanto que ella puede inducir una disposición incompatible con el pontificado, como ya ha sido dicho.
[c] En lo que concierne a la última razón, el que tiene un poder sobre la unión de las partes tiene un poder sobre el todo simpliciter, a menos que su poder sobre la unión no sea ministerial y dispositivo; hay que distinguir entre las realidades físicas donde las disposiciones tienen una conexión natural con el ser mismo de todo, de modo que cuando el agente realiza la unión produciendo las disposiciones que unen las partes, él produce el todo simpliciter; y las realidades morales, donde la disposición realizada por el agente no tiene más que una conexión moral con la forma de parte de una institución voluntaria, de modo que el que hace la disposición no pretende hacer el todo simpliciter; por ejemplo cuando el pontífice concede a alguno el poder de designar un lugar que será privilegiado para ganar indulgencias, o retirar las indulgencias declarando que el lugar ya no es privilegiado, esta designación o declaración retira o concede las indulgencias no como autoridad y de forma principal, sino de manera material solamente.
[fin del texto de Juan de Santo Tomás]
Algunas reflexiones como conclusión
El principal argumento de los sedevacantistas para concluir la vacancia de la Sede apostólica es “el argumento teológico de la herejía del papa”: un papa que se vuelve hereje pierde el pontificado.
En el “Pequeño catecismo del sedevacantismo”, Dominicus explicó que este argumento no puede concluir, por una parte porque habría que probar la herejía formal y manifiesta del papa, y por otra parte porque sería necesario un juicio de la Iglesia declarando esta herejía.
El texto de Juan de Santo Tomás desarrolla este segundo punto: la necesidad de un juicio por parte de la Iglesia para la deposición de un papa hereje.
Pero, al mismo tiempo, demuestra la dificultad de tal juicio en las circunstancias actuales de la Iglesia. En efecto, es fácil constatar que la gran mayoría de los obispos comparten las ideas del papa sobre el falso ecumenismo, la falsa libertad religiosa, etc. Por lo tanto es imposible imaginar, en las circunstancias actuales, un juicio de un concilio general que declare la herejía del papa Francisco.
Vemos que humanamente hablando la situación es inextricable. Hay que esperar que la Providencia, de una u otra manera, indique el camino que permita salir de este callejón sin salida. Mientras esperamos, es más prudente mantener la posición de Monseñor Lefebvre y rezar por el papa resistiendo a sus “herejías”.
Continúa…




[i] El P. Garrigou-Lagrange, apoyándose en Billuart, explica en su tratado De Verbo Incarnato, que un papa herético, incluso sin ser miembro de la Iglesia, puede excepcionalmente continuar siendo su cabeza. En efecto, lo que es imposible en el caso de una cabeza física, es posible (siendo anormal) para una cabeza moral secundaria. Ver el texto en los anexos.
[ii] En el texto latino, la palabra non fue visiblemente omitida por un copista, pues el sed (pero) que sigue supone que la frase precedente es negativa, y si se omite esta palabra, Cayetano diría aquí lo contrario de todo lo que ha dicho anteriormente.

domingo, 1 de marzo de 2015

ACERCA DE LA DEPOSICIÓN DEL PAPA EN JUAN DE SANTO TOMÁS - R.P. PIERRE MARIE DE AVRILLÉ Parte 2


2. ¿Por qué autoridad es depuesto el papa?
Las diversas opiniones
Sobre el segundo punto, a saber, por la autoridad de quién debe hacerse la declaración y la deposición, has disensión entre los teólogos, y no aparece claramente por quién debe ser hecha esta deposición pues se trata de un acto de juicio y de jurisdicción que nadie puede ejercer sobre el papa. Cayetano, en su opúsculo Del poder del papa[1], refiere dos posiciones extremas y dos posiciones medianas.
Las dos extremas: una dice que el papa es depuesto sin juicio humano por el simple hecho de ser herético[2]; opuestamente, el otro dice que el papa tiene simplemente un poder por encima de él por el cual puede ser juzgado[3].
Las dos posiciones medianas: una dice que el papa no tiene superior de manera absoluta, sino solamente en el caso de herejía; la otra dice que el papa no tiene superior en la tierra, ni de manera absoluta ni en caso de herejía, sino solamente de manera ministerial: así como la Iglesia tiene un poder ministerial de elegir la persona [del papa], pero no de dar el poder, pues esto se hace inmediatamente por Cristo, así, en la deposición, que es la destrucción del lazo por el cual el pontificado está unificado a tal persona en particular, la Iglesia tiene el poder de deponer de manera ministerial; pero es Cristo quien le priva [de su poder] con autoridad.
La primera opinión es la de Azorius (la Iglesia está por encima del papa en caso de herejía). La segunda es la de Cayetano, que la desarrolla largamente. Belarmino se refiere a ella y la combate (De romano Pontifice, c.20), sobre todo sobre dos puntos: Cayetano dice que el papa herético manifiesto no es depuesto ipso facto, y que el papa es depuesto realmente y con autoridad por la Iglesia. Igualmente Suárez (De fide, 1ª disputatio, sct. 6, núm 7) reprocha a Cayetano el haber dicho que la Iglesia, en caso de herejía, está por encima del papa como persona privada, pero no como papa. En realidad Cayetano no dice esto: él sostiene que la Iglesia no está por encima del papa de manera absoluta, incluso en caso de herejía, pero que ella está por encima del lazo que une el pontificado con tal persona, y que ella lo disuelve, de la misma manera que ella lo ha unido durante la elección, y que este poder de la Iglesia es ministerial, pues solamente Cristo es simpliciter superior al papa.
Belarmino y Suárez piensan entonces que el papa, del hecho mismo que es herético manifiesto y declarado incorregible, es inmediatamente depuesto por Cristo Nuestro Señor y no por alguna autoridad de la Iglesia.
La opinión de Cayetano

NUEVAS ADICIONES A LA BIBLIOTECA SCRIBD DE NON POSSUMUS



Disponibles para descargar gratuitamente:









sábado, 28 de febrero de 2015

COMENTARIO ELEISON Número CCCXCVIII (398).- 28 de febrero de 2015


Signo Alentador
Un obispo dijo, la Tradición debe dar testimonio.
Monseñor, por favor hágalo más Ud., sino el rebaño muere.
Luego que tres números de estos “Comentarios” han tratado de mostrar la nueva manera de pensar por la cual la Fraternidad San Pío X de Monseñor Lefebvre está envenenándose a muerte, presentemos un signo alentador que muestra que su Fraternidad no está todavía completamente muerta: citas de un sermón dado el 1ero de Enero de este año en Chicago por Monseñor Tissier de Mallerais, uno de los cuatro obispos consagrados para la FSPX en 1988. La gente a menudo pregunta porque se escucha hablar tan poco de él pues él es conocido por ser un hombre tímido pero honesto, con una fuerte fe, una clara mente y un gran conocimiento de, y amor por, el Arzobispo. Tal vez él ha amado la Fraternidad “no sabiamente, pero demasiado bien” de manera que él no ha visto o no ha querido ver a qué punto los Superiores actuales están desde hace largos años, lentamente pero seguramente, traicionando el combate por la Fe del Arzobispo. ¿Ha puesto él la unidad de la Fraternidad por arriba de la Fe de la Iglesia? Pero el mes pasado él dijo varias cosas que no se podían decir mejor.
Él citó al Arzobispo quien escribió en su Itinerario Espiritual (Cap.III, p. 40): “Es pues un deber estricto para todo sacerdote que quiere permanecer católico el separarse de esta Iglesia Conciliar, mientras ella no reencuentre la Tradición del Magisterio de la Iglesia y de la Fe católica. Luego, para enfatizar, Monseñor Tissier dijo “Permítanme que yo repita eso” y anunció de nuevo la cita.
A continuación él se refirió a las fuerzas del mal que ocupan la Iglesia. Así advirtió contra los “falsos amigos” que erróneamente mantienen que si la FSPX permanece “separada de la Iglesia visible”, ella se transformará en una secta. Él declaró, por el contrario, que “nosotros somos la Iglesia visible” y que “nosotros estamos en la Iglesia”.
Finalmente él advirtió contra los “falsos amigos” que pretenden que la FSPX está en una situación anormal porque no estamos “reconocidos por la Iglesia”, y él declaró que es la situación de Roma, no la nuestra, la que es anormal, que la Fraternidad no precisa “retornar” porque son estos Romanos los que tienen que retornar. “No necesitamos buscar que podemos hacer nosotros en Roma, sino más bien que testimonio nosotros podemos darle a la Iglesia toda siendo una luz en un candelero y no bajo un tonel”.
La línea del pensamiento de Monseñor Tissier, tal como ella es expresada en estas citas, es exactamente la del Arzobispo. Los cucúes modernistas ocupando hoy en día el nido del ruiseñor, es decir las estructuras de la verdadera Iglesia, pueden presentar la apariencia de ruiseñores, pero su canto, es decir su doctrina, doctrina, doctrina, los traiciona inmediatamente. En realidad no son más que cucúes sin ningún derecho a ocupar ese nido. El nido verdadero no hace su doctrina verdadera. Su falsa doctrina hace falsa su ocupación de ese nido. Ellos pueden ser visibles en ese nido pero, como su doctrina lo muestra, ellos no son verdaderos ruiseñores. Dondequiera que el remanente de los verdaderos ruiseñores esté visiblemente reunido en cualquier nido provisional, ellos están en la Iglesia, ellos son la verdadera Iglesia visible y su hermoso canto testimonia a quienquiera que tiene oídos para escuchar, que los cucúes son nada más que cucúes que han robado el nido católico que actualmente ellos ocupan.
¡Ay!, los Superiores actuales de la XSPX no tienen oído musical, no quieren distinguir el canto de los cucúes del de los ruiseñores, y así juzgan al Catolicismo por las apariencias del nido en lugar de por la realidad del canto. Lo que Monseñor Tissier dijo acá les debe haber desagradado enormemente. Sin ninguna duda, ellos habrán eje rcido una presion, hábilmente calculada, para asegurarse que él dé un paso atrás y vuelva a la línea, su línea de ellos. Y, por “obediencia”, él arriesga hacer exactamente eso. Debemos rezar por él.

Kyrie eleison.

SÁBADO MARIANO, NO OLVIDE REZAR EL ROSARIO.


Los dos últimos remedios que Dios da al mundo, son el Rosario y la devoción al Corazón Inmaculado de María. (Fátima)

ÚNASE A LOS CRUZADOS DEL CORAZÓN INMACULADO DE MARÍA AQUÍ.

jueves, 26 de febrero de 2015

ACERCA DE LA DEPOSICIÓN DEL PAPA EN JUAN DE SANTO TOMÁS - R.P. PIERRE MARIE DE AVRILLÉ Parte 1




Texto de Juan de Santo Tomás O.P., traducido (al francés) y anotado por el P. Pierre Marie O.P.

“Juan de Santo Tomás (1589-1644) es considerado a justo título como uno de los más grandes teólogos tomistas. Sus contemporáneos, con voz unánime, lo llaman un segundo Tomás, brillante estrella frente al Sol (Santo Tomás de Aquino); y siempre se le pone en compañía de Cayetano y de Báñez, a los lados del Ángel de la Escuela. Su doctrina no es otra que la del doctor angélico, profundamente comprendida y fielmente expresada[1]”.

Nació en Lisboa, hizo sus estudios en Coimbra, luego en Louvain antes de entrar con los dominicos en Madrid, a la edad de 23 años. Durante mucho tiempo fue profesor en Alcalá (la universidad de Madrid). El último año de su vida, fue confesor del rey Felipe IV (1605-1665, rey en 1621). No fue más que contrariado y por obediencia que aceptó esta dignidad, diciendo a sus hermanos en religión: “Mi vida está acabada, Padres míos, estoy muerto, orad por mí”.

“Su vida fue una viva reproducción de las virtudes del doctor angélico, del cual tomó su nombre, a fin de señalar su devoción por él. De hecho, él unió un trabajo intelectual gigantesco, un gran amor a la oración y un ardiente deseo de la perfección religiosa. Los estudiantes acudían a su curso atraídos por la profundidad y solidez de su doctrina[2]”.

Nosotros damos aquí la primera traducción en francés de los principales pasajes de su disertación sobre el tema: “si el papa puede ser depuesto por la Iglesia así como la misma lo elije, y en qué casos[3]”, que él realizó comentando la primera cuestión de la II-II de la Summa teológica de Santo Tomás de Aquino.

Se trata de una cuestión cuya actualidad no escapará a nuestros lectores. Ahora bien, el libro de Arnaldo Xavier da Silveira, La nueva misa de Paulo VI, ¿qué pensar de ella?[4], frecuentemente considerada como la referencia a la cuestión del “papa hereje”, no presenta esta opinión. Juan de Santo Tomás ni siquiera figura en la abundante bibliografía de la obra. De hecho, Xavier da Silveira, se une a la opinión de San Roberto Belarmino, siendo que el cardenal Journet dijo que los análisis de Cayetano y Juan de Santo Tomás sobre este punto, son más penetrantes que los del doctor jesuita.
Un siglo después de Juan de Santo Tomás, Billuart (1685-1737) calificó esta tesis de Cayetano y Juan de Santo Tomás como la “más común”[5]. A nosotros, ella nos parece sólidamente sostenida. Con el texto que publicamos aquí y los anexos que siguen, los lectores podrán juzgar de visu.

Los subtítulos y las notas son de la redacción.

Le Sel de la Terre.

martes, 24 de febrero de 2015

DOCTORA GLORIA POLO: RELATO DE LO QUE LE SUCEDIÓ ESTANDO MUERTA Y DE SU VIDA


Este impresionante video resulta muy adecuado para iniciar la Cuaresma. 

La Dra. Gloria Polo era una mujer mundana que, entre otras cosas, promovía el aborto y el libertinaje. Desde los 13 años vivió en pecado mortal hasta que un día un rayo la mató. Fue juzgada e iba al infierno, pero Dios le dio una segunda oportunidad. Ahora es un alma santa que cumple la misión de dar a conocer las grandes verdades que le fueron manifestadas por Dios estando muerta. 

Estos videos con conferencias de la Dra. Polo hacen un bien inmenso a las almas. Dios le ha dado a ella una gracia especial para eso. Se ruega difundir, especialmente entre los jóvenes.


COLABORE, POR CARIDAD, EN LA ORDENACIÓN DE UN NUEVO SACERDOTE PARA LA RESISTENCIA.-




Estimados amigos,

Pronto tendremos un nuevo sacerdote en la Resistencia. El Hermano Andrés, del Monasterio de la Santa Cruz, será ordenado por Monseñor Williamson. Contamos con su ayuda para los gastos de la ceremonia.

Abajo publicamos el Paypal del Monasterio.

Les agradecemos desde ahora. Que Dios recompense su caridad.


Dear Friends,
Soon we’ll have a new priest in the Resistance. Brother Andrew, from the Monastery of the Holy Cross, will be ordained by Bishop Williamson. We rely on your help for the expenses of the ceremony.


Below we publish the Paypal of the Monastery.

Thank you in advance. May God rewards your charity.


 
Faites un don en Euros
 
Make your donation in dollars
 
Donate in Pounds
 

lunes, 23 de febrero de 2015

DOMINICOS DE AVRILLÉ: EL GREC (GRUPO DE REFLEXIÓN ENTRE CATÓLICOS), UNA HISTORIA OCULTA, AHORA REVELADA - Parte 3 y final.




Los resultados del GREC

En 2010, cuando comenzaron las discusiones doctrinales en Roma, entre la Santa Sede y la Fraternidad San Pio X, el GREC cesó sus actividades, por lo menos las conferencias-debates[1]. Correos, conversaciones telefónicas, ¿continuaron para avanzar la “necesaria reconciliación”? Es muy posible. Cuando se comparte el mismo objetivo, no es de la noche a la mañana que se cortan las relaciones y las amistades entabladas en el paso de los años. Por otra parte, es muy peligroso mantener contactos con los herejes, y la herejía modernista es la más peligrosa a este respecto, pues ella no afirma claramente sus errores. Encontrándose frecuentemente, se termina por ligarse con amistad, relativizar lo que nos opone, ya no hablar de ello, hasta que se abandona el combate.  Cuántos sacerdotes de la Tradición cayeron por haber jugado este juego imprudente, con buenas intenciones al principio. Para un tal apostolado, es necesario hombres fuertes como lo fue Mons. Lefebvre. Habiendo conocido a la Roma de Pio XI y Pio XII, no se dejó impresionar por la Roma de Paulo VI o de Juan Pablo II. Incluso un obispo de la envergadura de Mons. Lefebvre estuvo a punto de caer en la trampa, firmando un protocolo de acuerdo el 5 de mayo de 1988. Pero se recobró heroicamente durante la noche y nos salvó.

Es tiempo de dar un balance de las actividades de esta agrupación entre 1998 y 2010.

El fracaso de las conferencias-debates.

Es impresionante ver, leyendo la obra del P. Lelong, que después de doce años de discusiones, no hubo cambio del lado de los “conciliares”, sabiendo todas las tendencias que existen en aquellos que reivindican el Vaticano II: “cada uno mantuvo sus posiciones[2]”.
Dom de Lesquen todavía está persuadido de que las consagraciones episcopales de 1988 fueron “un acto cismático”, pudiendo conducir a un “cisma real” (pág. 13).
El P. Lelong es tan entusiasta por el último concilio, que consagró un capítulo entero de la obra a defenderlo sin ninguna reserva (Cap. IV, págs. 71-87).
Incluso los prejuicios más groseros respecto a los tradicionalistas se mantuvieron intactos. Así, relatando una entrevista de marzo de 2003 con el Cardenal Castrillón Hoyos, el P. Lelong escribe:
Observamos que, en nuestro país, las incomprensiones y tensiones entre el episcopado y la FSSPX, tenían frecuentemente motivaciones políticas, mucho más que razones verdaderamente teológicas. Esta observación me pareció muy justa pues, en los años 70, frecuentemente escuché de los obispos franceses reprochar a los católicos apegados a la misa en latín el ser de “extrema derecha” (págs. 44-45).
Estar allí después de doce años de reuniones, discusiones, conferencias-debates, tiene algo de desesperante.
El P. Lelong replicará que la finalidad del GREC no era arreglar la cuestión doctrinal, cosa que solo puede hacer la autoridad. Cierto, pero sin tener la pretensión de resolver los problemas actuales con toda la técnica de los teólogos, es difícil comprender que los sacerdotes, obispos, hablando de doctrina durante doce años, no hayan avanzado ni un paso. Y ¿cómo explicar que las discusiones que tuvieron lugar en 2010 y 2011 entre los teólogos romanos y los de la FSSPX, dirigidos notablemente por éstos últimos, resultaran en el mismo fracaso?
¿De dónde viene la imposibilidad de discutir sobre la crisis en la Iglesia?
La primera causa, en el clero actual es, de manera general, una concepción subjetiva y evolutiva de la verdad, proveniente de una formación filosófica falseada.
Cuando ya no se busca la verdad, no queda más que el “diálogo”, para encontrar un modo de vivir juntos sin hacerse la guerra, llegar a cierta unidad respetuosa de nuestras divergencias. La palabra diálogo vuelve sin cesar en toda la obra:
Cuando estamos en amistad, dice el P. Lelong, pienso frecuentemente en Gilbert Pérol que, al participar activamente en el diálogo islámico-cristiano, tuvo la idea de este diálogo entre católicos (pág. 27).
Desde el Vaticano II, se habla mucho en la Iglesia del diálogo con los protestantes, los judíos, los musulmanes, el Dalai Lama, y también con los ateos. Con los que no había diálogo, eran los fieles apegados a la misa de San Pio V, etiquetados como integristas (pág. 60)[3].
La finalidad misma del coloquio parece lograda: los católicos franceses, de sensibilidades diversas e incluso opuestas, han aceptado libremente el comprometerse con un diálogo que no prejuzga en nada una total reconciliación –dominio reservado a los superiores competentes- pero que abre la posibilidad, cuando llegue el día, que las instancias del diálogo se encuentren ante compañeros capaces de comprensión y respeto mutuo, ya no acantonados en oposiciones radicales[4].
En su obra magistral Iota Unum, Romano Amerio dedica todo un capítulo al diálogo (capítulo XVI)[5]:
Este término es totalmente desconocido e inusitado en la doctrina antes del concilio Vaticano II (pág. 296). (…) El diálogo, dicen ahora, no tiene como finalidad la refutación del error ni la conversión del interlocutor[6].
El papa Benedicto XVI, en su último discurso de Navidad a la Curia, antes de su lamentable dimisión, dijo claramente cuál es la concepción del diálogo para la iglesia conciliar:
-El diálogo no tiene como finalidad la conversión sino la comprensión. En esto se distingue de la Evangelización, de la misión.
-En este diálogo, las dos partes permanecen conscientemente en el interior de su identidad, que no cuestionan ni para ellas mismas ni para los otros[7].
El GREC se sitúa resueltamente en esta perspectiva. El P. Lelong, hablando de la fundación de este grupo de reflexión, escribe:
Quedaba por precisar la mejor manera de realizar este hermoso proyecto, asociando a él a católicos pertenecientes a corrientes de pensamiento muy diversas pero que comparten nuestra preocupación de contribuir a la unidad de la Iglesia en el respeto de las legítimas diversidades (pág. 25).
¿Hasta dónde es legítima la diversidad? El P. Lelong da la solución:
Después del motu proprio del Santo Padre de julio de 2007, se puede esperar que el antiguo y el nuevo rito no solamente van a cohabitar, sino a enriquecerse mutuamente, como lo desea Benedicto XVI (pág. 82).
Es necesario que la FSSPX comprenda que, si ella tiene mucho que aportar a la Iglesia de Roma, ella también tiene mucho que recibir. Por lo tanto es necesario que ella cese de rechazar en bloque el Vaticano II y que ella acepte sus grandes orientaciones interpretándolas como lo propone hoy el Santo Padre (pág. 85).
El P. Barthe piensa que esta cohabitación de los contrarios puede hacer regresar poco a poco las autoridades de la Iglesia a la Tradición:
Igualmente que, desde el punto de vista litúrgico, el motu proprio dice: la misa tradicional jamás fue abolida, llegaremos a una situación en donde se dirá: la doctrina anterior al Concilio, sobre los puntos controvertidos, jamás fue abolida. Se puede seguir la “doctrina extraordinaria”. Y así como la liturgia extraordinaria atrae hacia ella la liturgia ordinaria, así se puede desear que la “doctrina extraordinaria” atraerá a la “doctrina ordinaria” (pág. 121).
Queremos gritar ¡sufficit!

¿Cuál es la parte respectiva de las presiones romanas y del GREC en la evolución del pensamiento de Mons. Fellay? Es difícil de decir. Ambos tuvieron ciertamente su influencia. En todo caso, el espíritu del GREC se encuentra perfectamente en la Declaración Doctrinal de Monseñor Fellay enviada al Cardenal Levada el 15 de abril de 2012 para comprometer a todos los católicos fieles (que lo ignoraban) en un acuerdo práctico con la Roma conciliar:

"La completa Tradición de la fe católica debe ser el criterio y la guía para la comprensión de las enseñanzas del Concilio Vaticano II, el cual a su vez, ilumina -es decir profundiza y explica ulteriormente- ciertos aspectos de la vida y de la doctrina de la Iglesia, implícitamente presentes en ella, y aún no formulados conceptualmente" (n° 4).
"Nosotros declaramos reconocer la validez del sacrificio de la Misa y de los Sacramentos celebrados con la intención de hacer lo que hace la Iglesia según los ritos indicados en las ediciones típicas del Misal romano y de los Rituales de los Sacramentos legítimamente promulgados por los papas Paulo VI y Juan Pablo II" (n° 7).
Esta Declaración Doctrinal jamás fue retractada por Monseñor Fellay. Fue simplemente “retirada” con motivo de que “desgraciadamente, en el contexto actual de la Fraternidad, ella no pasará[8]”.

Monseñor Fellay debería saber que el compromiso con el error jamás hará la unidad.
Para la Iglesia, el primer principio de unidad es la fe:
Jesús quiso que la unidad de la fe existiese en su Iglesia; pues la fe es el primero de todos los vínculos que unen al hombre con Dios, y a ella es a la que debemos el nombre de fieles. (…) La Iglesia nada ha deseado con tanto ardor ni procurado con tanto esfuerzo cómo conservar del modo más perfecto la integridad de la fe[9].
Un “diálogo”, donde una parte de los interlocutores no busca la verdad sino al contrario, una unión fuera de la enseñanza infalible de la Iglesia, no puede ser más que un fracaso. Y quien pierde es la Iglesia y la Fe.

En estas condiciones, se comprende que después de doce años de discusiones -a veces mensuales- los interlocutores conciliares de los representantes oficiosos de la Fraternidad, permanecieron en sus posiciones.

Una diplomacia peligrosa, y una fragilización de la Tradición.

Si el GREC se limitó a las discusiones que no obtuvieron resultados, podremos decir con mucha razón que se perdió el tiempo, y que la hora de la restauración de la Iglesia no ha llegado.

Pero poner en movimiento a todas las autoridades de la Iglesia haciéndoles pensar que la FSSPX desea una regularización canónica y estar en plena comunión con la Santa Sede, ¿hay algo más peligroso en una hora en que la iglesia conciliar continúa su caída en la apostasía?

Esto fue completamente opuesto a las resoluciones que la misma Fraternidad tomó en su capítulo general de 2006:
Los contactos que la Fraternidad mantiene episódicamente con las autoridades romanas, tienen como único objeto ayudarlas a recuperar la Tradición que la Iglesia no puede renegar sin perder su identidad, y no la búsqueda de una ventaja para ella misma, o de llegar a un imposible “acuerdo” puramente práctico. El día en que la Tradición recupere todos sus derechos, el problema de la reconciliación no tendrá razón de ser y la Iglesia encontrará una nueva juventud[10]”. 
Esta firme resolución debió, normalmente, detener las tratativas diplomáticas del GREC a partir del 2006. No lo hizo.

Entonces, mientras que en el mundo entero la Tradición continuaba viviendo y desarrollándose en la paz, creyéndose protegida por las decisiones de las más altas instancias de la Fraternidad, un grupo informal compuesto de personalidades tradicionalistas y conciliares, continuaba discretamente a preparar la vía a un acuerdo práctico con “la Roma de tendencia neo-modernista y neo-protestante[11]”.

El resultado es la Tradición ha estado al borde de la catástrofe en junio de 2012: el levantamiento de las “excomuniones” en 2009, que puso en marcha “un proceso inevitable de acercamiento en vista de acuerdos entre la Santa Sede y la FSSPX”, como lo predijeron los animadores del GREC en su carta al papa[12]. Mons. Tissier de Mallerais comentará:
Tengamos confianza en la Santísima Virgen que nos ha preservado de un muy mal paso, es verdad. Este año, Ella nos preservó de este mal paso, Ella no quiso esta historia de los acuerdos: a saber, que fuéramos a Roma a someternos a las autoridades conciliares. Ciertamente que ellos son la autoridad en la Iglesia, el papa es papa, sucesor de Pedro, pero también es el representante de este sistema de Iglesia que cubre la Iglesia, que paraliza la Iglesia, que envenena la Iglesia, es lo que llamamos la iglesia conciliar por comodidad de lenguaje. No es otra Iglesia, es otro tipo de Iglesia, es una nueva religión que ha penetrado en la Iglesia católica, sostenida por el papa y toda la jerarquía, todos los obispos, salvo excepciones rarísimas.
¿Cómo quieren, queridos fieles, que nos sometamos a tal jerarquía? Hubiera sido imposible colaborar, hubiera sido una colaboración de pacotilla, una mentira. Jamás hubiéramos colaborado y hubiéramos sido perseguidos sin cesar, amenazados por los obispos y por Roma. ¿Cómo quieren sobrevivir bajo tales condiciones?[13]
Sin embargo, la Tradición terminó debilitada.

Es difícil decir qué parte exacta tuvo el GREC en la evolución de la Tradición desde 1998. En todo caso, no podemos dejar de relacionar los llamados reiterados de esta agrupación a cesar los ataques contra Roma, y el hecho -constatado por todos- de la pérdida del espíritu de combate de la Tradición. Por lo menos de manera general. El ejemplo emblemático es el boletín de DICI, órgano oficial de la Casa General de la Fraternidad. Dirigido por el P. Lorans, uno de los principales animadores del GREC, DICI se aplica en mostrar siempre lo que es menos malo en el papa y se calla los escándalos que hacen perder la fe. Las quejas y reclamaciones continuas a Monseñor Fellay, provenientes de las autoridades de la Fraternidad, sacerdotes, fieles, jamás han tenido efecto alguno. Tal pertinacia nos da la evidencia de un cambio de orientación.
En la conferencia citada más arriba, Mons. Tissier lanzó la señal de alarma:
Mons. Lefebvre transmitió lo que recibió. Toda la herencia del P. Le Floch[14], del Seminario, toda su experiencia, las transmitió en la Fraternidad, y esto seguirá con la condición de que continuemos con el mismo espíritu de combate. No se trata de bajar las armas en plena batalla; no iremos a buscar un armisticio cuando la guerra está en su peor momento, con Asís III o IV, con la beatificación de un falso beato –el papa Juan Pablo II- una cosa falsa, una falsa beatificación y la exigencia recordada sin cesar por Benedicto XVI de aceptar el concilio y las reformas, y el magisterio posterior del concilio.
La voz de Mons. Tissier, eco de la de Mons. Lefebvre, parece haberse perdido en el desierto. No pensemos que sin consecuencias.

Las primeras generaciones construyeron la Tradición a punta de espada. Las nuevas generaciones recibieron todo sin tener que combatir: capillas, escuelas, seminarios, casas religiosas, etc. Están dormidas en un confort burgués. Como recién lo escribió un editorialista:
La inmensa mayoría de los fieles de nuestras capillas no se forman, no leen, no se preocupan más que episódicamente del provenir de su familia y de sus hijos. La asistencia a misa -a la cual llegan tarde muy frecuentemente- constituye para ellos el máximo que pueden consentir para su salvación. Algunos agregan el rezo del Rosario diario, los más fervorosos el Rosario completo. Algunos liberarán su consciencia firmando una petición o arriesgándose en alguna “manifestación”, pero es todo. No les hable de un trabajo de fondo, del estudio –por ejemplo- de la masonería y su papel en el estado actual de una sociedad que se descristianiza. Evoque con ellos las raíces de la descomposición de la Iglesia convertida en conciliar, o de la crisis que afecta gravemente a la Tradición ahora mismo, y les importa muy poco, los tiene sin cuidado.
Habría que agregar la inmodestia en el vestir cada vez mayor en numerosas capillas, la disminución de fieles que asisten a los ejercicios espirituales, y, como consecuencia, la insuficiencia del número de vocaciones, etc.

Hay por supuesto, felices y edificantes excepciones, pero no numerosas para dar un soplo de fervor al conjunto.

A la hora que escribimos este artículo, no sabemos si un acuerdo práctico de la FSSPX con la Roma modernista se hará en un futuro más o menos próximo. Pero el simple hecho de ya no denunciar los escándalos de Roma, o de hacerlo tímidamente y bajo la presión de los fieles y de sacerdotes inquietos, evitando atacar nominalmente al papa, hace que la Fraternidad se parezca cada vez más a las comunidades Ecclesia Dei que han abandonado el combate de la fe. Cuando el espíritu de estas comunidades se adquiera plenamente, un acuerdo práctico con la Roma actual no planteará ningún problema a nadie. La nueva orientación de la Casa general de la Fraternidad habrá destruido la obra de Mons. Lefebvre. El enemigo habrá vencido.

La Providencia, ¿suscitará un pequeño resto para continuar el combate y salvar lo que puede ser salvado?

Fin.



[1] Es lo que la señora Pérol afirmó en su entrevista en Radio Courtoisie (13 de abril de 2012)
[2] P. Lelong, entrevista sobre el GREC en Radio Courtoisie.
[3] Intervención de la señora Huguette Pérol durante la conferencia-debate del 26 de abril de 2007.
[4] Carta del P. de la Brosse O.P. al Cardenal Castrillón Hoyos, del 6 de enero de 2004.
[5] Romano Amerio, Iota Unum, París, NEL, 1987, pág. 301.
[6] Esto lo dice La instrucción para el diálogo, publicada el 28 de agosto de 1968 por el Secretariado para los no-creyentes (Nota 7, pág. 301, del libro Iota Unum).
[7] Benedicto XVI, Discurso a la Curia, 21 de diciembre de 2012, La Documentation Catholique, 20 de enero de 2013, n° 2504, pág. 55.
[8] Carta de Mons. Fellay al papa Benedicto XVI, de fecha 17 de junio de 2012.
[9] León XIII, encíclica Satis Cognitum del 29 de junio de 1896.
[10] El capítulo general retomó aquí los términos de la carta de Mons. Lefebvre al papa Juan Pablo II, del 2 de junio de 1988.
[11] Mons. Lefebvre, Declaración del 21 de noviembre de 1974.
[12] Carta del 20 de octubre de 2008, citada más arriba.
[13] Mons. Tissier de Mallerais, Conferencia en Gastines, 16 de septiembre de 2012.
[14] El P. Le Floch fue el director del Seminario Francés de Roma donde Mons. Lefebvre realizó sus estudios sacerdotales y donde se nutrió de la enseñanza de los papas, especialmente contra los errores modernos.